miércoles, 18 de abril de 2018

Go to Rusia 2018

GRUPO C: BANDERAS DE NUESTROS PADRES

 



Ay las comparaciones. Ay los legados. Que injustas son a veces las primeras, carentes a menudo de un análisis amplio, basadas incluso en subjetividades, otras frías, tercas, insensibles a la realidad completa. Que regalo envenenado es en ocasiones lo segundo, que difícil el peso del pasado exitoso. Otras veces, eso sí, facilitador. La puerta que abrió la generación anterior ya está abierta. Pioneros en las alegrías de un país. Padres que subieron alto la bandera. En ese tris están las cuatro selecciones de este atractivo Grupo C. Vivieron grandes días, pasaron un bache y, cada una a su nivel actual e histórico, remontan el vuelo. Esa gloria anterior que a veces cobija y a veces presiona la soportará Francia, favorito de segundo nivel hoy (¿o quizá de primero?), campeona hace 20 años, Dinamarca, con la púrpura que vivió en su mágica Euro de 1992 y el logro de los cuartos en 1998 con los hermanos Laudrup, Jorgensen o Schmeichel (ay las comparaciones este año para su hijo), Perú, "nietos" de aquella selección del 70 con Cubillas, Chumpitaz o el culé "Cholo" Sotil, solo frenada por la gran Brasil de Pelé, y Australia, cuyo 2006 con Cahill (aún pieza clave), Aloisi o Viduka no se olvida, al igual que los "aussies" no borran de su memoria unos apellidos españoles, Medina Cantalejo, y una decisión errónea: minuto 90, octavos de final, Italia de rival. Mala combinación. Objetivo F5: actualizar.....grandeza. Calendario:

Sábado 16 de junio 12:00  Francia- Australia

Sábado 16 de junio  18:00  Perú-Dinamarca

Jueves 21 de junio 14:00  Dinamarca-Australia

Jueves 21 de junio 17:00  Francia-Perú

Martes 26 de junio 16:00  Australia-Perú

Martes 26 de junio 16:00  Francia-Dinamarca


FRANCIA

 "Si perecen unos héroes, Francia produce otros nuevos" Así rezan unos versos de La Marsellesa. Espíritu, chauvinismo. No les valió para ganar su Eurocopa, en su París, en 2016. Ahogados por Portugal, anhelan una nueva oportunidad de presentar al mundo el músculo francés, la consistencia que les ha proporcionado un viejo guerrero, ahora capitán general, Didier Deschamps. Si algo destaca al ver su alineación es la sobredosis de fuerza de su medio campo: Pogba, Matuidi, Kanté,  ¿Kondogbia? La fantasía la pone ese medio de aspecto algo frágil y look de dandy pre siglo XX que responde al nombre de Adrien Rabiot. Ojo también a Corentin Tolisso. Clase y zambombazos. Mirando a la zona de peligro, hay variantes, olfato y electricidad. Los nombres pueden asustar a cualquiera: Griezmann, Mbappé, Martial, Giroud, Lacazette. Y marcan golazos, como le gusta a Israel. Y qué decir de Dimitri Payet, en forma, un goce para los sentidos. Viajemos a su área. ¿Hay porteros mejores que Hugo Lloris? Quizá, pero pocos. Cada vez más maduro y seguro, digno heredero de su excéntrico compatriota Barthez. Umtiti y Varane de centrales. A veces se les ven las costuras pero en citas de concentración máxima no suelen flaquear. Que levante la mano quien los vea con opciones de semifinales. Yo me apunto a ese club. De regalo, un vídeo de los mejores momentos de Griezmann en la Euro 2016. Allez les bleus!!


AUSTRALIA
  
Cuando allá por 2006 desde la tierra de los canguros decidieron mudarse de continente futbolísticamente hablando y pasar a Asia para disputar sus trofeos, el objetivo que los oceánicos tenían en mente era no faltar a ningún Mundial. Contenía ciertos riesgos la decisión. No es lo mismo medirte a conjuntos como Samoa Americana (a la que endosó un 31-0 en 2001) que al peleón fúbol de Extremo Oriente y al emergente del Golfo Pérsico. La ventaja es que en Asia había pases directos y en Oceanía siempre tocaba jugar una eliminatoria complicada contra un país normalmente con más tradición futbolera. Así fue en su camino hacia Alemania 2006, y en esa ocasión dejaron en la cuneta a la histórica Uruguay. A partir de ahí, con cuatro plazas seguras en la zona asiática, todo iría más rodado. Y lo fue en 2010 y 2014, pero para este 2018 la cosa se torció. Japón y Arabia Saudita la mandaron a una complicada doble repesca, primero contra Siria, que solo sucumbió en la prórroga, luego contra Honduras. Ahí emergió la figura de un clásico, Mile Jedinak, centrocampista, recio, duro, barbado, con años de experiencia en Turquía e Inglaterra. Con un "hat trick" a balón parado, mandó a los centroamericanos al pelotón de los meros espectadores. 
Y no serán unos huesos fáciles de roer estos australianos. Lo demostraron en la pasada Copa Confederaciones empatando con Camerún y Chile y perdiendo solo por la mínima ante Alemania. Además de llegar con la condición de ser los actuales campeones de Ásia. Razones para que Francia sude ese mediodía del primer sábado de Mundial. Su plantilla está repleta de jugadores de la Liga inglesa. Como el portero exvalencianista Mathew Ryan, el capitán de estos "socceroos", el medio Massimo Luongo o el mismísmo Tim Cahill, a por su cuarto Mundial, con su impactante remate de cabeza como bandera. Si le añadimos la herencia competitiva balcánica que impregna a los atacantes Tom Rogic y Tomi Juric nos sale una perita no tan dulce como se puede pensar. Meta: repetir esos octavos de los que solo les eliminó este penalty:


DINAMARCA

La "Dinamita roja" vuelve al verde mundialista tras su ausencia en Brasil y en la última Eurocopa de Francia. Cosa de las cosechas, algunas salen y otras no cuajan. Esta sí, promete. Son muchos años ya sin pasar una fase de grupos, desde el lejano 2004. Piensa como eras entonces y te darás cuenta del tiempo que ha pasado. Esta vez vienen liderados por una de las posibles revelaciones del evento, Christian Eriksen. Sigiloso, asistente letal, busca la carencia entre las líneas y ejerce el dominio. Inocula miedo a las defensas. Atrae las miradas del público sin que se dé cuenta. Y de pronto, te enamora. Así es este aspirante a concentrar la atención en junio. Lo de la casta y los galgos es cosa de Kasper Schmeichel. Hijísimo, fue uno de los protagonistas en 2016 de quizá la mayor hazaña de la historia del fútbol, la Premier del Leicester. Superado, si es que lo hubo, el complejo de Alejandro, se dispone a defender la puerta danesa como su apellido merece. La defensa, uno de sus pilares, se nutre de conocidos como el bético Durmisi, el sevillista Kjaer o el Chelsea man, Andreas Christensen. Disciplinados peones de la causa común. Cuentan también con los pepinazos del céltico Wass y los indescifrables recursos de Pioné Sisto. Sí sí, el jugador de color más oscuro jamás conocido. El peso del gol cae también en Eriksen (8 goles en la fase de clasificación y tres en el partido decisivo de la repesca ante Irlanda), pero delanteros como Nicolai Jorgensen (pichichi el pasado curso de la Liga Holandesa), Yussuf Poulsen o Andreas Cornelius ya tienen a Perú como primer objetivo. Sábado 16 de junio 20:00. Y venga fútbol y más fútbol. Y qué le vamos a hacer si es fuente de emociones y belleza. Vean:




PERÚ

Llevaba años Perú con dos tendencias: dejar buena imagen en las Copa América que disputaba y darse el batacazo en sus intentos de llegar a la fase final de un Mundial. En lo primero había subido un escalón en los últimos tiempos, tanto en 2011 como en 2015 terminó tercera en el torneo continental. Con un denominador común, su estrella, Paolo Guerrero, terminó como pichichi en ambos. ¿Qué le faltaba para entrar en un bombo mundialista? Quizás la mano del entrenador que le ha aupado a la cita con los mejores nada menos que 36 años después. Desde que Naranjito y Sport Billy pertenecían a nuestras infantiles vidas no disfrutaban de un Mundial en el país andino. Ha sido un argentino, Ricardo Gareca, amante del juego de ataque, con una popularidad tremenda en Perú y con el que se tuvo la paciencia que en ocasiones trae el éxito. Prisas, malos consejos. En los siete primeros partidos de la fase premundialista de la Conmebol, Perú sumó 3 puntos, record negativo. En los 11 restantes 23. Y de ahí a una repesca contra Nueva Zelanda con saldo favorable. 
Pero todo no iba a ser felicidad, Guerrero, su luz en el sendero (aunque dicho esto en Perú trae recuerdos difíciles) dio positivo por un estimulante en las eliminatorias y, tras perderse ya el "repechage", fue sancionado con un año. Adiós Mundial. Su sueño, pesadilla. Pero hete aquí que el doping en el fútbol aún se mira con desdén. Pecata minuta. Y su sanción, tras apelarse, quedó reducida a seis meses. Estará en Rusia. Si fuera otro deporte... Otros muchos nombres que los apasionados de la Copa América recuerdan de sus noches insomnes, felices, inundadas de fútbol, tendrán por fin su oportunidad: Jefferson "La foquita" Farfán, centrocampista habilidoso y goleador, Luis Advíncula, lateral de eterno recorrido, Yoshimar Yotún, zurdo con tres pulmones, Christian Ramos, fijo en el eje central. Nombres que resuenan en las madrugadas de junio y julio. Ojos rojos disfrutando de esos oscuros campos sudamericanos donde todo puede pasar. Rojos como la franja que recorre el torso de estos peruanos que soñaron y siguen soñando. Que el ritmo no pare. Las imágenes de la culminación de una caminata de más de tres décadas: