GRUPO H: DE MIL COLORES
Somos blancos, somos verdes, somos rojos y amarillos, somos todos diferentes y estamos muy unidos. A que os suena. Sí, sí, Los Fruittis, aquella limitada serie de dibujos animados de los 80. Simbolizaban la unión y la convivencia de las culturas, las razas. ¿Qué es, si no es eso, un Mundial? Miren las gradas, los aledaños de los estadios, el cesped. Colores. El mundo en un estadio. Cada día. Ilusiones repartidas por el planeta. Miles de millones de terrícolas pendientes de lo que pasa en algún diminuto rectángulo vestido de verde. Si algún grupo representa esta idea es el que cierra este repaso por las 32 selecciones presentes en Rusia. De Colombia a Japón se recorre todo el orbe. De la patria del café a la tecnología más punta, pasando por la Europa más castigada históricamente y por los leones que peligran a orillas del Atlántico. Cuatro formas de entender la vida, de aprender a vivirla, de resolver problemas, de afrontar complicaciones, de distribuir la riqueza, de exteriorizar las alegrías, las penas, de desarrollar las percepciones de los sabores, de los olores, de la sexualidad. Diferentes formas de ser gobernados, de aceptar la obediencia, de percibir lo individual y lo colectivo, de luchar, de defenderse de los malos, de expresarse, de divertirse. Cuatro puntos de vista futbolísticos. Cuatro teorías sobre como atacar, como utilizar sus virtudes y esconder sus defectos. Cuatro tradiciones tan diferentes que prestigian un evento como este. Que debe unir. Que tendrá seguro a personas de toda etnia conocida pendientes de la pantalla más cercana desde el 14 de junio. Mirando su calendario por Internet o por un raído periódico local en la selva colombiana o la senegalesa. Madrugando o trasnochando para vivir lo que cada cuatro años empequeñece el planeta para convertirlo en una aldea que vive para el fútbol. Partidos:
Colombia-Japón martes 19 de junio 14:00
Polonia-Senegal martes 19 de junio 17:00
Japón-Senegal domingo 24 de junio 17:00
Polonia-Colombia domingo 24 de junio 20:00
Senegal-Colombia jueves 28 de junio 16:00
Japón-Polonia jueves 28 de junio 16:00
POLONIA
No es fácil adivinar el futuro de los polacos en su vecina Rusia. A bote pronto se puede pensar en una selección menor con su destino unido al potencial que demuestre su referente Robert Lewandowski, delantero como no hay muchos en el mercado. Pero no tiene por qué ser así. Detrás de apellidos superpoblados de consonantes y de jugadores alejados de los focos mediáticos anida un equipo que en la última Eurocopa se quedó a un mínimo paso de unas semifinales contra Gales (cayeron en los penaltys en cuartos contra Portugal). Y con solo un gol de su estrella en todo el torneo. No existe Lewadependencia. Polonia es mucho más. Empezando por la portería. Los 195 cms de Wojciech Szczesny no le quitan agilidad y sí le aportan dominio. Le ha faltado suerte en las fases finales en las que ha estado. Una expulsión en su primer partido de la Euro 2012 y una lesión también en el debut polaco en la de 2016 nos privó en ambas ocasiones de disfrutar de sus estiradas. Ha pasado el año a la sombra de Buffon en la Juve, pero su calidad es indiscutible. La defensa sabe que tiene un gigante detrás capaz de deshacer entuertos. De las conclusiones más positivas que se extrajo de Polonia en Francia 2016 fue la solvencia de sus centrales. Glik y Pazdan, pareja indisoluble, codifican su área y cortocircuitan rivales. Repelen sin complicaciones, zagueros natos. Por la derecha, un dardo. Piszczek, ya experimentado, no ha perdido velocidad y sigue siendo un dolor de cabeza. El centro del campo no tiene overbooking de creatividad pero si tiene el don del oportunismo. Nadie en el Sevilla olvida las dos temporadas que firmó allí Krychowiak. Ubicuo, disciplinado. Se lo rifaron los grandes y decidió mal. El París St.Germain acaba siendo un destino equivocado para muchos. Un Mundial es un gran espacio para reivindicarse. Las bandas son para Blaszczykowski y Grosicki. Potentes, directos, son fuego. Imprimen un ritmo altísimo y tienen gol. Dos dagas para un equipo de acero. Y delante, por supuesto, Lewandowski. La larga lesión de su pareja habitual Arkadiusz Milik es probable que le deje sin su complemento. Pero él solo lleva impresa la etiqueta de veneno. 16 goles en su grupo premundialista son muchos. Un auténtico reto pararle. Tienen un espejo en el equipo mítico de los Lato, Deyna, Boniek o Zmuda. Dos veces terceros. Tela. Goles a porrillo de Lewa:
COLOMBIA
Llovió café en el campo en Brasil. Hace cuatro años si algún equipo simbolizó la fiesta, el desparpajo y la sorpresa ese fue el colombiano. Partidos hermosos para honrar al fútbol en una de sus tierras prometidas. Repetir aquello no será fácil. Al mando sigue el mismo timonel, José Pekerman, con ese aire de poeta romántico que ha hecho presas a despecho del inglés. Un dandy de 68 años que aprecia el buen juego, la libertad y ese punto de locura que se frena justo cuando te lleva al abismo. Alegría desprende Colombia. Sobre todo si James como parece se sacude los malos espíritus que acumuló en el Madrid. El Bayern le ha recuperado y el país es feliz. Fue el protagonista del último partido de la fase de clasificación marcando el gol frente a Perú y dando el pase en una rocambolesca e infartante jornada.
Colombia es Pasión. Es un lema de marca de país tan de moda hoy día. Todo es un producto vendible. Hasta la pasión. Que bien es verdad no le falta a sus delanteros. Géiseres a punto de expulsar calor. Radamel Falcao es su emblema. Se perdió el mundial anterior en uno de los mejores momentos de su carrera por una lesión. Desde entonces ha estado luchando por regresar a ese puesto entre los mejores goleadores. Su vuelta al Mónaco ha impulsado su recuperación. Ahora está señalado en rojo en todos los apuntes de los equipos rivales. Su pareja podría ser Carlos Bacca o Luis Muriel. Ambos han mostrado en España cara buena y cara desacertada. Hombres de rachas. De la defensa se guarda un recuerdo sucio en Brasil. Aquel rodillazo de Zúñiga en la espalda de Neymar que lo dejó seco no se olvida. No tendrá que temer el 10 brasileiro. Zúñiga ya no forma parte del elenco cafetero. Tiene muchas variantes Pekerman en el centro de la zaga: Yerry Mina, Óscar Murillo, Davinson Sánchez y Cristian Zapata. La lógica lleva a pensar que se combinará veteranía con lozanía, otoño con primavera, Zapata con Sánchez. Y en la portería un saltimbanqui de contrastadas capacidades, David Ospina. Bloque rocoso. Pero para roca Carlos Sánchez, centrocampista de inquebrantable rigor, pétreo, granítico. Seguridad frena ímpetus. Y para impetuoso Juan Guillermo Cuadrado, una hilera de térmitas encarnada que horada cualquier tabique defensivo. Un cojunto virtuoso, pero compensado. Un asustagrandes. Como aquel día en el que Valderrama, Freddy Rincón, Asprilla o el Tren Valencia asaltaron el Monumental de Buenos Aires de camino a USA´94. El mítico 0-5.
SENEGAL
Es el único partido mundialista que hemos visto en el mes de mayo. Un viernes 31 del año 2002 para ser más exactos. Partido inaugural y Francia, tras ganar Mundial y Euro consecutivamente se presentaba de nuevo al mundo. En su alineación Vieira, Desailly, Henry, Thuram, Djorkaeff, Trezeguet. Sin Zidane, eso sí, lesionado en un amistoso previo. Enfrente una debutante. El batacazo iba a sonar desde el estadio de Seúl donde se jugó hasta París. David volvió a vencer a Goliath. Los Leones de Taranga dieron un zarpazo mortal a los superpoderosos frances del que ya no se levantaron. 1-0, gol de Pape Diop. El Mundial cabeza abajo. Desde aquel ya lejano año no ha vuelto a estar Senegal en una fase final. Puso el listón altísimo llegando a cuartos. Solo un gol de oro, que concepto tan pretérito eh, de Turquía les privó de elevar su hazaña. Aquel año fue El Hadji Diouf el líder. En este último mundial de la segunda década del siglo XXI, que vejestorios estamos hechos, el candidato a ello es Sadio Mané. No solo es velocidad el del Liverpool, virtud clásica de los jugadores subsaharianos. También es precisión, asociación y disparo. Un candidato claro a hacer a su equipo la revelación del torneo. No estará solo en la delantera. Diafra Sakho y Keita Baldé (curiosamente nacido en Girona) se unirán a la misión de destrozar defensas. Un defecto que suele ser compartido por alguna de las selecciones africanas es la endeblez competitiva de sus porteros. Aquí puede venir también la principal sombra en el augurio. Khadim N´Diaye es el titular. Juega en el Horoya de Guinea Conakry. Solo salió de África en su trayectoria deportiva para jugar unos meses en un club menor de Suecia. Una incógnita que genera dudas. En la defensa manda Kalidou Koulibaly, del Nápoles, enorme (1,95), que llegó a jugar un mundial sub 20 con Francia, pero al que las raices le tiraron fuerte. En el medio manda otro bicharraco (1,94), Cheikhou Kouyaté. ¿Enamorará a Floria? A partir del 19 de junio lo sabremos. A las 17 frente a Polonia. Si es que como el Mundial poco hay. Los que nos enamoraron fueron estos. Este partidazo fue parte de su legado:
JAPÓN
Personalmente siempre me viene a la cabeza la misma figura cada vez que veo a los nipones en una cita así: Xabier Azkargorta. Este Marco Polo español es una opinión autorizada cada cuatro años para hablar y analizar el fútbol del Sol Naciente. Cada edición repite lo mismo: el futbolista japonés tiene capacidad, pero en su código de conducta no entran artes propias del fútbol que decanten los partidos a tu favor. Las pérdidas de tiempos, las simulaciones, la falta táctica, la maldad. La ética de la isla asiática está lejos de permitir esos "ticks" tan latinos. Y en algunos casos tan tramposos. Ay el fútbol, quizá el único deporte en el que la mentira y los oscuros caminos hacia el éxito son aplaudidos por los aficionados.
Y de nuevo está aquí Japón, sexta vez consecutiva desde que debutara en 1998. Dos veces en octavos de final son sus mejores prestaciones. Aunque parezca una selección menor ha dejado su sello en varias ocasiones. De 2002, cuando organizaron junto a Corea todo este tinglado, el buen aficionado recordará aún la aparición de Inamoto como la de un ciclón. Parecida fue la de Keisuke Honda en 2010. Su gol a Dinamarca fue una obra de arte. Y ahí sigue, a sus 31 años, ocupando el lado derecho del ataque nipón. Esperando estamos una nueva genialidad. Ya dejó de ser exótico y extraordinario que un jugador de las islas del Extremo Oriente pisara Europa. Pocos son los seleccionados que siguen en su tierra natal. En sus filas tienen unos cuantos veteranos que van a por su tercer Mundial. Además del citado Honda, Shinji Okazaki ha mojado en los dos anteriores. Uno de los héroes del Leicester de Ranieri tiene su puesto asegurado en punta. Kagawa y Hasebe en el medio del campo, guerreros también desde 2010, ponen las dosis de calor y frío en la medular. Kagawa activa y calienta el ataque, Hasebe desactiva al rival. Takashi Inui ya ha dejado claro en el Eibar que desde la banda puede aportar dosis de peligrosidad casi indetectables. Los representantes de la retaguardia de aquel magnífico equipo que sorpendió en Sudáfrica con el portero Kawashima y el lateral diestro Nagatomo. Los Samurais Azules tienen una cuenta pendiente con aquellos con los que debutarán. Escoció mucho el 4-1 que les endosó Colombia en Brasil para mandarles de vuelta a las islas. Katanas futbolísticas estarán preparadas para defender su honor. Guerra sin paz. Ooooooondaaaaa viiiiitaaaalll. Que se preparen. Que miren este vídeo de 2010 y tomen nota.
Y aquí cerramos el repaso a los ocho grupos y treinta y dos selecciones del Mundial. Solo queda esperar dos semanas, apoltronarse en el sillón, cerrar la agenda de actos y disfrutar de algo tan grande. Un mes lejos del mundanal ruido, inundados de fútbol, pletóricos, felices. La vida puede ser maravillosa.
Polonia-Senegal martes 19 de junio 17:00
Japón-Senegal domingo 24 de junio 17:00
Polonia-Colombia domingo 24 de junio 20:00
Senegal-Colombia jueves 28 de junio 16:00
Japón-Polonia jueves 28 de junio 16:00
POLONIA
No es fácil adivinar el futuro de los polacos en su vecina Rusia. A bote pronto se puede pensar en una selección menor con su destino unido al potencial que demuestre su referente Robert Lewandowski, delantero como no hay muchos en el mercado. Pero no tiene por qué ser así. Detrás de apellidos superpoblados de consonantes y de jugadores alejados de los focos mediáticos anida un equipo que en la última Eurocopa se quedó a un mínimo paso de unas semifinales contra Gales (cayeron en los penaltys en cuartos contra Portugal). Y con solo un gol de su estrella en todo el torneo. No existe Lewadependencia. Polonia es mucho más. Empezando por la portería. Los 195 cms de Wojciech Szczesny no le quitan agilidad y sí le aportan dominio. Le ha faltado suerte en las fases finales en las que ha estado. Una expulsión en su primer partido de la Euro 2012 y una lesión también en el debut polaco en la de 2016 nos privó en ambas ocasiones de disfrutar de sus estiradas. Ha pasado el año a la sombra de Buffon en la Juve, pero su calidad es indiscutible. La defensa sabe que tiene un gigante detrás capaz de deshacer entuertos. De las conclusiones más positivas que se extrajo de Polonia en Francia 2016 fue la solvencia de sus centrales. Glik y Pazdan, pareja indisoluble, codifican su área y cortocircuitan rivales. Repelen sin complicaciones, zagueros natos. Por la derecha, un dardo. Piszczek, ya experimentado, no ha perdido velocidad y sigue siendo un dolor de cabeza. El centro del campo no tiene overbooking de creatividad pero si tiene el don del oportunismo. Nadie en el Sevilla olvida las dos temporadas que firmó allí Krychowiak. Ubicuo, disciplinado. Se lo rifaron los grandes y decidió mal. El París St.Germain acaba siendo un destino equivocado para muchos. Un Mundial es un gran espacio para reivindicarse. Las bandas son para Blaszczykowski y Grosicki. Potentes, directos, son fuego. Imprimen un ritmo altísimo y tienen gol. Dos dagas para un equipo de acero. Y delante, por supuesto, Lewandowski. La larga lesión de su pareja habitual Arkadiusz Milik es probable que le deje sin su complemento. Pero él solo lleva impresa la etiqueta de veneno. 16 goles en su grupo premundialista son muchos. Un auténtico reto pararle. Tienen un espejo en el equipo mítico de los Lato, Deyna, Boniek o Zmuda. Dos veces terceros. Tela. Goles a porrillo de Lewa:
COLOMBIA
Llovió café en el campo en Brasil. Hace cuatro años si algún equipo simbolizó la fiesta, el desparpajo y la sorpresa ese fue el colombiano. Partidos hermosos para honrar al fútbol en una de sus tierras prometidas. Repetir aquello no será fácil. Al mando sigue el mismo timonel, José Pekerman, con ese aire de poeta romántico que ha hecho presas a despecho del inglés. Un dandy de 68 años que aprecia el buen juego, la libertad y ese punto de locura que se frena justo cuando te lleva al abismo. Alegría desprende Colombia. Sobre todo si James como parece se sacude los malos espíritus que acumuló en el Madrid. El Bayern le ha recuperado y el país es feliz. Fue el protagonista del último partido de la fase de clasificación marcando el gol frente a Perú y dando el pase en una rocambolesca e infartante jornada.
Colombia es Pasión. Es un lema de marca de país tan de moda hoy día. Todo es un producto vendible. Hasta la pasión. Que bien es verdad no le falta a sus delanteros. Géiseres a punto de expulsar calor. Radamel Falcao es su emblema. Se perdió el mundial anterior en uno de los mejores momentos de su carrera por una lesión. Desde entonces ha estado luchando por regresar a ese puesto entre los mejores goleadores. Su vuelta al Mónaco ha impulsado su recuperación. Ahora está señalado en rojo en todos los apuntes de los equipos rivales. Su pareja podría ser Carlos Bacca o Luis Muriel. Ambos han mostrado en España cara buena y cara desacertada. Hombres de rachas. De la defensa se guarda un recuerdo sucio en Brasil. Aquel rodillazo de Zúñiga en la espalda de Neymar que lo dejó seco no se olvida. No tendrá que temer el 10 brasileiro. Zúñiga ya no forma parte del elenco cafetero. Tiene muchas variantes Pekerman en el centro de la zaga: Yerry Mina, Óscar Murillo, Davinson Sánchez y Cristian Zapata. La lógica lleva a pensar que se combinará veteranía con lozanía, otoño con primavera, Zapata con Sánchez. Y en la portería un saltimbanqui de contrastadas capacidades, David Ospina. Bloque rocoso. Pero para roca Carlos Sánchez, centrocampista de inquebrantable rigor, pétreo, granítico. Seguridad frena ímpetus. Y para impetuoso Juan Guillermo Cuadrado, una hilera de térmitas encarnada que horada cualquier tabique defensivo. Un cojunto virtuoso, pero compensado. Un asustagrandes. Como aquel día en el que Valderrama, Freddy Rincón, Asprilla o el Tren Valencia asaltaron el Monumental de Buenos Aires de camino a USA´94. El mítico 0-5.
SENEGAL
Es el único partido mundialista que hemos visto en el mes de mayo. Un viernes 31 del año 2002 para ser más exactos. Partido inaugural y Francia, tras ganar Mundial y Euro consecutivamente se presentaba de nuevo al mundo. En su alineación Vieira, Desailly, Henry, Thuram, Djorkaeff, Trezeguet. Sin Zidane, eso sí, lesionado en un amistoso previo. Enfrente una debutante. El batacazo iba a sonar desde el estadio de Seúl donde se jugó hasta París. David volvió a vencer a Goliath. Los Leones de Taranga dieron un zarpazo mortal a los superpoderosos frances del que ya no se levantaron. 1-0, gol de Pape Diop. El Mundial cabeza abajo. Desde aquel ya lejano año no ha vuelto a estar Senegal en una fase final. Puso el listón altísimo llegando a cuartos. Solo un gol de oro, que concepto tan pretérito eh, de Turquía les privó de elevar su hazaña. Aquel año fue El Hadji Diouf el líder. En este último mundial de la segunda década del siglo XXI, que vejestorios estamos hechos, el candidato a ello es Sadio Mané. No solo es velocidad el del Liverpool, virtud clásica de los jugadores subsaharianos. También es precisión, asociación y disparo. Un candidato claro a hacer a su equipo la revelación del torneo. No estará solo en la delantera. Diafra Sakho y Keita Baldé (curiosamente nacido en Girona) se unirán a la misión de destrozar defensas. Un defecto que suele ser compartido por alguna de las selecciones africanas es la endeblez competitiva de sus porteros. Aquí puede venir también la principal sombra en el augurio. Khadim N´Diaye es el titular. Juega en el Horoya de Guinea Conakry. Solo salió de África en su trayectoria deportiva para jugar unos meses en un club menor de Suecia. Una incógnita que genera dudas. En la defensa manda Kalidou Koulibaly, del Nápoles, enorme (1,95), que llegó a jugar un mundial sub 20 con Francia, pero al que las raices le tiraron fuerte. En el medio manda otro bicharraco (1,94), Cheikhou Kouyaté. ¿Enamorará a Floria? A partir del 19 de junio lo sabremos. A las 17 frente a Polonia. Si es que como el Mundial poco hay. Los que nos enamoraron fueron estos. Este partidazo fue parte de su legado:
JAPÓN
Personalmente siempre me viene a la cabeza la misma figura cada vez que veo a los nipones en una cita así: Xabier Azkargorta. Este Marco Polo español es una opinión autorizada cada cuatro años para hablar y analizar el fútbol del Sol Naciente. Cada edición repite lo mismo: el futbolista japonés tiene capacidad, pero en su código de conducta no entran artes propias del fútbol que decanten los partidos a tu favor. Las pérdidas de tiempos, las simulaciones, la falta táctica, la maldad. La ética de la isla asiática está lejos de permitir esos "ticks" tan latinos. Y en algunos casos tan tramposos. Ay el fútbol, quizá el único deporte en el que la mentira y los oscuros caminos hacia el éxito son aplaudidos por los aficionados.
Y de nuevo está aquí Japón, sexta vez consecutiva desde que debutara en 1998. Dos veces en octavos de final son sus mejores prestaciones. Aunque parezca una selección menor ha dejado su sello en varias ocasiones. De 2002, cuando organizaron junto a Corea todo este tinglado, el buen aficionado recordará aún la aparición de Inamoto como la de un ciclón. Parecida fue la de Keisuke Honda en 2010. Su gol a Dinamarca fue una obra de arte. Y ahí sigue, a sus 31 años, ocupando el lado derecho del ataque nipón. Esperando estamos una nueva genialidad. Ya dejó de ser exótico y extraordinario que un jugador de las islas del Extremo Oriente pisara Europa. Pocos son los seleccionados que siguen en su tierra natal. En sus filas tienen unos cuantos veteranos que van a por su tercer Mundial. Además del citado Honda, Shinji Okazaki ha mojado en los dos anteriores. Uno de los héroes del Leicester de Ranieri tiene su puesto asegurado en punta. Kagawa y Hasebe en el medio del campo, guerreros también desde 2010, ponen las dosis de calor y frío en la medular. Kagawa activa y calienta el ataque, Hasebe desactiva al rival. Takashi Inui ya ha dejado claro en el Eibar que desde la banda puede aportar dosis de peligrosidad casi indetectables. Los representantes de la retaguardia de aquel magnífico equipo que sorpendió en Sudáfrica con el portero Kawashima y el lateral diestro Nagatomo. Los Samurais Azules tienen una cuenta pendiente con aquellos con los que debutarán. Escoció mucho el 4-1 que les endosó Colombia en Brasil para mandarles de vuelta a las islas. Katanas futbolísticas estarán preparadas para defender su honor. Guerra sin paz. Ooooooondaaaaa viiiiitaaaalll. Que se preparen. Que miren este vídeo de 2010 y tomen nota.
Y aquí cerramos el repaso a los ocho grupos y treinta y dos selecciones del Mundial. Solo queda esperar dos semanas, apoltronarse en el sillón, cerrar la agenda de actos y disfrutar de algo tan grande. Un mes lejos del mundanal ruido, inundados de fútbol, pletóricos, felices. La vida puede ser maravillosa.
















