miércoles, 30 de mayo de 2018

Go to Rusia 2018

GRUPO H: DE MIL COLORES



Somos blancos, somos verdes, somos rojos y amarillos, somos todos diferentes y estamos muy unidos. A que os suena. Sí, sí, Los Fruittis, aquella limitada serie de dibujos animados de los 80. Simbolizaban la unión y la convivencia de las culturas, las razas. ¿Qué es, si no es eso, un Mundial? Miren las gradas, los aledaños de los estadios, el cesped. Colores. El mundo en un estadio. Cada día. Ilusiones repartidas por el planeta. Miles de millones de terrícolas pendientes de lo que pasa en algún diminuto rectángulo vestido de verde. Si algún grupo representa esta idea es el que cierra este repaso por las 32 selecciones presentes en Rusia. De Colombia a Japón se recorre todo el orbe. De la patria del café a la tecnología más punta, pasando por la Europa más castigada históricamente y por los leones que peligran a orillas del Atlántico. Cuatro formas de entender la vida, de aprender a vivirla, de resolver problemas, de afrontar complicaciones, de distribuir la riqueza, de exteriorizar las alegrías, las penas, de desarrollar las percepciones de los sabores, de los olores, de la sexualidad. Diferentes formas de ser gobernados, de aceptar la obediencia, de percibir lo individual y lo colectivo, de luchar, de defenderse de los malos, de expresarse, de divertirse. Cuatro puntos de vista futbolísticos. Cuatro teorías sobre como atacar, como utilizar sus virtudes y esconder sus defectos. Cuatro tradiciones tan diferentes que prestigian un evento como este. Que debe unir. Que tendrá seguro a personas de toda etnia conocida pendientes de la pantalla más cercana desde el 14 de junio. Mirando su calendario por Internet o por un raído periódico local en la selva colombiana o la senegalesa. Madrugando o trasnochando para vivir lo que cada cuatro años empequeñece el planeta para convertirlo en una aldea que vive para el fútbol. Partidos:

Colombia-Japón  martes 19 de junio 14:00

Polonia-Senegal  martes 19 de junio 17:00

Japón-Senegal  domingo 24 de junio 17:00

Polonia-Colombia  domingo 24 de junio 20:00

Senegal-Colombia  jueves 28 de junio 16:00

Japón-Polonia  jueves 28 de junio 16:00

POLONIA

No es fácil adivinar el futuro de los polacos en su vecina Rusia. A bote pronto se puede pensar en una selección menor con su destino unido al potencial que demuestre su referente Robert Lewandowski, delantero como no hay muchos en el mercado. Pero no tiene por qué ser así. Detrás de apellidos superpoblados de consonantes y de jugadores alejados de los focos mediáticos anida un equipo que en la última Eurocopa se quedó a un mínimo paso de unas semifinales contra Gales (cayeron en los penaltys en cuartos contra Portugal). Y con solo un gol de su estrella en todo el torneo. No existe Lewadependencia. Polonia es mucho más. Empezando por la portería. Los 195 cms de Wojciech Szczesny no le quitan agilidad y sí le aportan dominio. Le ha faltado suerte en las fases finales en las que ha estado. Una expulsión en su primer partido de la Euro 2012 y una lesión también en el debut polaco en la de 2016 nos privó en ambas ocasiones de disfrutar de sus estiradas. Ha pasado el año a la sombra de Buffon en la Juve, pero su calidad es indiscutible. La defensa sabe que tiene un gigante detrás capaz de deshacer entuertos. De las conclusiones más positivas que se extrajo de Polonia en Francia 2016 fue la solvencia de sus centrales. Glik y Pazdan, pareja indisoluble, codifican su área y cortocircuitan rivales. Repelen sin complicaciones, zagueros natos. Por la derecha, un dardo. Piszczek, ya experimentado, no ha perdido velocidad y sigue siendo un dolor de cabeza. El centro del campo no tiene overbooking de creatividad pero si tiene el don del oportunismo. Nadie en el Sevilla olvida las dos temporadas que firmó allí Krychowiak. Ubicuo, disciplinado. Se lo rifaron los grandes y decidió mal. El París St.Germain acaba siendo un destino equivocado para muchos. Un Mundial es un gran espacio para reivindicarse. Las bandas son para Blaszczykowski y Grosicki. Potentes, directos, son fuego. Imprimen un ritmo altísimo y tienen gol. Dos dagas para un equipo de acero. Y delante, por supuesto, Lewandowski. La larga lesión de su pareja habitual Arkadiusz Milik es probable que le deje sin su complemento. Pero él solo lleva impresa la etiqueta de veneno. 16 goles en su grupo premundialista son muchos. Un auténtico reto pararle. Tienen un espejo en el equipo mítico de los Lato, Deyna, Boniek o Zmuda. Dos veces terceros. Tela. Goles a porrillo de Lewa:



COLOMBIA

Llovió café en el campo en Brasil. Hace cuatro años si algún equipo simbolizó la fiesta, el desparpajo y la sorpresa ese fue el colombiano. Partidos hermosos para honrar al fútbol en una de sus tierras prometidas. Repetir aquello no será fácil. Al mando sigue el mismo timonel, José Pekerman, con ese aire de poeta romántico que ha hecho presas a despecho del inglés. Un dandy de 68 años que aprecia el buen juego, la libertad y ese punto de locura que se frena justo cuando te lleva al abismo. Alegría desprende Colombia. Sobre todo si James como parece se sacude los malos espíritus que acumuló en el Madrid. El Bayern le ha recuperado y el país es feliz. Fue el protagonista del último partido de la fase de clasificación marcando el gol frente a Perú y dando el pase en una rocambolesca e infartante jornada.
Colombia es Pasión. Es un lema de marca de país tan de moda hoy día. Todo es un producto vendible. Hasta la pasión. Que bien es verdad no le falta  a sus delanteros. Géiseres a punto de expulsar calor. Radamel Falcao es su emblema. Se perdió el mundial anterior en uno de los mejores momentos de su carrera por una lesión. Desde entonces ha estado luchando por regresar a ese puesto entre los mejores goleadores. Su vuelta al Mónaco ha impulsado su recuperación. Ahora está señalado en rojo en todos los apuntes de los equipos rivales. Su pareja podría ser Carlos Bacca o Luis Muriel. Ambos han  mostrado en España cara buena y cara desacertada. Hombres de rachas. De la defensa se guarda un recuerdo sucio en Brasil. Aquel rodillazo de Zúñiga en la espalda de Neymar que lo dejó seco no se olvida. No tendrá que temer el 10 brasileiro. Zúñiga ya no forma parte del elenco cafetero. Tiene muchas variantes Pekerman en el centro de la zaga: Yerry Mina, Óscar Murillo, Davinson Sánchez y Cristian Zapata. La lógica lleva a pensar que se combinará veteranía con lozanía, otoño con primavera, Zapata con Sánchez. Y en la portería un saltimbanqui de contrastadas capacidades, David Ospina. Bloque rocoso. Pero para roca Carlos Sánchez, centrocampista de inquebrantable rigor, pétreo, granítico. Seguridad frena ímpetus. Y para impetuoso Juan Guillermo Cuadrado, una hilera de térmitas encarnada que horada cualquier tabique defensivo. Un cojunto virtuoso, pero compensado. Un asustagrandes. Como aquel día en el que Valderrama, Freddy Rincón, Asprilla o el Tren Valencia asaltaron el Monumental de Buenos Aires de camino a USA´94. El mítico 0-5.


SENEGAL

Es el único partido mundialista que hemos visto en el mes de mayo. Un viernes 31 del año 2002 para ser más exactos. Partido inaugural y Francia, tras ganar Mundial y Euro consecutivamente se presentaba de nuevo al mundo. En su alineación Vieira, Desailly, Henry, Thuram, Djorkaeff, Trezeguet. Sin Zidane, eso sí, lesionado en un amistoso previo. Enfrente una debutante. El batacazo iba a sonar desde el estadio de Seúl donde se jugó hasta París. David volvió a vencer a Goliath. Los Leones de Taranga dieron un zarpazo mortal a los superpoderosos frances del que ya no se levantaron. 1-0, gol de Pape Diop. El Mundial cabeza abajo. Desde aquel ya lejano año no ha vuelto a estar Senegal en una fase final. Puso el listón altísimo llegando a cuartos. Solo un gol de oro, que concepto tan pretérito eh, de Turquía les privó de elevar su hazaña. Aquel año fue El Hadji Diouf el líder. En este último mundial de la segunda década del siglo XXI, que vejestorios estamos hechos, el candidato a ello es Sadio Mané. No solo es velocidad el del Liverpool, virtud clásica de los jugadores subsaharianos. También es precisión, asociación y disparo. Un candidato claro a hacer a su equipo la revelación del torneo. No estará solo en la delantera. Diafra Sakho y Keita Baldé (curiosamente nacido en Girona) se unirán a la misión de destrozar defensas. Un defecto que suele ser compartido por alguna de las selecciones africanas es la endeblez competitiva de sus porteros. Aquí puede venir también la principal sombra en el augurio. Khadim N´Diaye es el titular. Juega en el Horoya de Guinea Conakry. Solo salió de África en su trayectoria deportiva para jugar unos meses en un club menor de Suecia. Una incógnita que genera dudas. En la defensa manda Kalidou Koulibaly, del Nápoles, enorme (1,95), que llegó a jugar un mundial sub 20 con Francia, pero al que las raices le tiraron fuerte. En el medio manda otro bicharraco (1,94), Cheikhou Kouyaté. ¿Enamorará a Floria? A partir del 19 de junio lo sabremos. A las 17 frente a Polonia. Si es que como el Mundial poco hay. Los que nos enamoraron fueron estos. Este partidazo fue parte de su legado:



JAPÓN

Personalmente siempre me viene a la cabeza la misma figura cada vez que veo a los nipones en una cita así: Xabier Azkargorta. Este Marco Polo español es una opinión autorizada cada cuatro años para hablar y analizar el fútbol del Sol Naciente. Cada edición repite lo mismo: el futbolista japonés tiene capacidad, pero en su código de conducta no entran artes propias del fútbol que decanten los partidos a tu favor. Las pérdidas de tiempos, las simulaciones, la falta táctica, la maldad. La ética de la isla asiática está lejos de permitir esos "ticks" tan latinos. Y en algunos casos tan tramposos. Ay el fútbol, quizá el único deporte en el que la mentira y los oscuros caminos hacia el éxito son aplaudidos por los aficionados.
Y de nuevo está aquí Japón, sexta vez consecutiva desde que debutara en 1998. Dos veces en octavos de final son sus mejores prestaciones. Aunque parezca una selección menor ha dejado su sello en varias ocasiones. De 2002, cuando organizaron junto a Corea todo este tinglado, el buen aficionado recordará aún la aparición de Inamoto como la de un ciclón. Parecida fue la de Keisuke Honda en 2010. Su gol a Dinamarca fue una obra de arte. Y ahí sigue, a sus 31 años, ocupando el lado derecho del ataque nipón. Esperando estamos una nueva genialidad. Ya dejó de ser exótico y extraordinario que un jugador de las islas del Extremo Oriente pisara Europa. Pocos son los seleccionados que siguen en su tierra natal. En sus filas tienen unos cuantos veteranos que van a por su tercer Mundial. Además del citado Honda, Shinji Okazaki ha mojado en los dos anteriores. Uno de los héroes del Leicester de Ranieri tiene su puesto asegurado en punta. Kagawa y Hasebe en el medio del campo, guerreros también desde 2010, ponen las dosis de calor y frío en la medular. Kagawa activa y calienta el ataque, Hasebe desactiva al rival. Takashi Inui ya ha dejado claro en el Eibar que desde la banda puede aportar dosis de peligrosidad casi indetectables. Los representantes de la retaguardia de aquel magnífico equipo que sorpendió en Sudáfrica con el portero Kawashima y el lateral diestro Nagatomo. Los Samurais Azules tienen una cuenta pendiente con aquellos con los que debutarán. Escoció mucho el 4-1 que les endosó Colombia en Brasil para mandarles de vuelta a las islas. Katanas futbolísticas estarán preparadas para defender su honor. Guerra sin paz. Ooooooondaaaaa viiiiitaaaalll. Que se preparen. Que miren este vídeo de 2010 y tomen nota.



Y aquí cerramos el repaso a los ocho grupos y treinta y dos selecciones del Mundial. Solo queda esperar dos semanas, apoltronarse en el sillón, cerrar la agenda de actos y disfrutar de algo tan grande. Un mes lejos del mundanal ruido, inundados de fútbol, pletóricos, felices. La vida puede ser maravillosa.




miércoles, 23 de mayo de 2018

Go to Rusia 2018

GRUPO G: AMENAZA DE BOMBAS


Solapados. Lejos del primer pensamiento, de la mirada rápida a las casas de apuestas. Pero preparados. Los que realmente saben de esto llevan tiempo diciendo: Que buen Mundial va a hacer Bélgica. Una bomba que posiblemente detonará cuando no se esperan más que sus habituales fuegos de artificios de las últimas citas. ¿Esta vez sí? El paso de los partidos lo dirá, pero huele a depredador emboscado, a rabioso felino de apariencia frágil. Una explosión latente. Desconfianza en Inglaterra tienen hasta en su propio país. No es nuevo. Casi una tradición que la fiabilidad de los llamados inventores del fútbol se ponga en entredicho y que el mal augurio se confirme. Pero algo flota en el ambiente que dice que esta vez no. Que el grupo, el posible cruce y la prometedora juventud de su plantilla les van a llevar lejos. O muy lejos. Que nadie les descarte para llegar al podio final. Un reventón de mina esperando su enemigo. Explosivo fue el pase de Panamá a su primer gran evento mundial. Sobre todo por la víctima que dejó en la cuneta futbolística: EEUU. Así se ahorra el Mundial el revuelo y las idioteces que hubiera provocado la presencia del país de Trump. USA perdió inesperadamente en la última jornada ante Trinidad y un gol en el minuto 88 de los panameños en su partido les dio el pasaporte. Bombazo. El regreso de Túnez tras dos ediciones fuera ha sido más calmado. Regresa un equipo que nunca ha despuntado cuando de medirse al resto del mundo se ha tratado. Pero que nadie los tome a broma. Nunca se sabe donde espera el próximo boom. Calendario:

Bélgica-Panamá  lunes 18 de junio 17:00

Inglaterra-Túnez  lunes 18 de junio 20:00

Bélgica-Túnez  sábado 23 de junio 14:00

Inglaterra-Panamá  domingo 24 de junio 14:00

Inglaterra-Bélgica  jueves 28 de junio 20:00

Panamá-Túnez  jueves 28 de junio 20:00

BÉLGICA

Biohazard. Contracción inglesa de Biological Hazard, peligro biológico. Consiste en la presencia de un organismo o sustancia derivada de él que constituye un peligro para la salud. Un virus, una bacteria, un arma biológica. Una presencia que por sí misma puede provocar caos y destrucción. Bélgica tiene un auténtico Hazard, de nombre Eden. Como su casi homónima advertencia en inglés, casi imposible de prevenir y difícil de combatir. Su escaso 1,70 de estatura no le convierte en dominable. Su potente tren inferior se une a su inteligencia aplicada al fútbol y le transforma en un ente indescifrable en el verde. Busquen en su memoria jugadores que por sí solos sean capaces de meterse un partido en el bolsillo. Obviamente Messi. ¿Y después? Hazard es uno de ellos. Si combina inspiración, motivación y forma destruye a cualquier rival. Un prodigio. Con un aval así está permitido soñar con lo que sea. Pero los belgas no son solo El Duque. Kevin De Bruyne es una especie de monstruo de Frankenstein futbolero. Resulta un centrocampista en el que se han juntado todas las facultades posibles como por obra de un doctor de ficción empeñado en ello. Calidad, fuerza, disparo, kilómetros. Pocos medios hay en el mundo comparables a él. Dos auténticos "cracks" que pueden llevar a Bélgica donde nunca ha estado. Pero sus virtudes no acaban ahí. 
La portería no siembra dudas sino más bien  pesadillas en sus rivales. Thibaut Courtois es un gigante de pies firmes. Su esquema defensivo empieza por un pulpo en el centro, Mousa Dembelé, de esos jugadores de color que tanto atraen a alguno de este grupo de lectores, y cuatro supuestos centrales atrás. A saber: Alderweireld, Vertonghen, Kompany y Vermaelen. Con la variante de quitar a alguno y poner una daga en la banda derecha: Meunier. La anterior etapa bajo los mandos de Wilmots se caracterizó por la firmeza defensiva, dejando a un lado quizá otros aspectos de la personalidad de un equipo que también se deben explotar. La llegada en agosto de 2016 de Roberto Martínez ha inyectado ilusión e inventiva. Solo ha perdido un encuentro, su debut contra España. Desde entonces cascada de triunfos y de goles (43 en 10 partidos de la fase de clasificación). Once de ellos de un delantero capaz de tumbar montañas, Romero Lukaku. Una fuerza de la naturaleza que deja en vergüenza a cualquier defensa débil. Y no es el único que aporta sobredosis de gol. Dries Mertens fue capaz de marcar 28 la temporada pasada en el Calcio. Veloz y envenenado. ¿Alguien sigue dudando de la capacidad de Bélgica de dinamitar el torneo? Miren esto que fue una gozada.





 PANAMÁ

 Resulta paradójico que el país sede de los papeles económicos más famosos de los últimos tiempos sea a su vez el más modesto futbolísticamente hablando de todo el Mundial. Un estado pequeño, siempre en boca de todos por diversas razones. Lejos del anonimato desde hace más de 100 años cuando se decidió que por ahí se unirián las dos gigantescas masas de agua de la Tierra. Pero en fútbol poco. Los recuerdos de Rommel Fernández y Dely Valdés y sanseacabó. Novatos en citas máximas, tienen como misión gestar su particular revolución. Ya se comieron a un mastodonte. Como se explicó líneas más arriba la última jornada de la fase de la CONCACAF deparó un sorpresón de aúpa. EEUU fuera y los panameños a volverse locos de alegría. Eternamente agradecidos a Trinidad y Tobago. 
Al frente un técnico experto en llevar a los modestos a las portadas. Hernán Darío Gómez, el "Bolillo", ya fue el artífice de que Ecuador debutara en un Mundial en 2002 y de que Colombia estuviera en Francia´98. Un motivador. Un libertador de americanos. Guiados por su batuta experta, jugadores dispersados por clubes de prácticamente todo el continente, desde Chile hasta USA pasando por Guatemala, Honduras o México. Jugando en Europa solo está en el once titular su veterano portero (36 años) Jaime Penedo, elegido mejor portero en dos ediciones de la Copa de Oro, equivalente a la Eurocopa de Centro y Norteamérica. Es un aval. Un premio a una larga trayectoria este Mundial. La defensa tiene como emblema al héroe nacional. Román Torres de un cabezazo salido de sus pelos a lo afro materializó el milagro que nunca olvidarán en este rincón centroamericano. Y curiosamente es uno de los máximos goleadores del conjunto. Hasta 11 miembros del equipo han marcado en el Hexagonal final alguno de los 15 tantos totales. Peligro coral. La delantera es pura veteranía, Luis Tejada (36) y Blas Pérez (37) saborearán lo que es acaparar los focos en las rectas finales de sus carreras. Se las verán con duros rivales. Pueden ser perita en dulce. Pero ya se sabe, de Panamá a veces llegan noticias agrias para los poderosos. Venga, un vídeo con tanta emoción que cautiva.



INGLATERRA

Correeeee que no pienso dejar que me amodorreeee la desilusión. Vuelvo a tomar prestado para introducir el análisis de una selección una de esas joyas que nos ha ido dejando Robe Iniesta en su densa y brillante poesía. Corre. Velocidad. Es lo primero que se viene a la cabeza cuando en la convocatoria se ven a Sterling, Rashford, Walker, Rose o Lingard. Engendrados para el sprint.  Reubicados para el fútbol. Desilusión. Toca sepultarla. Son muchos años ya de palos para los aficionados ingleses. El más violento fue quedarse fuera en 1994. Pero desde entonces alegrías pocas. Selecciones notables, expectativas altas, siempre sesgadas antes de lo deseable.
Pero esta selección de Southgate tiene algo. Ha sido la única que ha puesto en aprietos a la España de Lopetegui, rebosa juventud (media de 26 años, debe ser de las más bajas en Rusia) y tiene jugadores de un talento indiscutible. Un medio de campo con Dele Alli ya pone alerta a cualquiera. Protegido por Henderson y Dier tiene las espaldas bien cubiertas, aunque la creación no sea su punto fuerte. Por ahí flaquea el proyecto. Al igual que, en principio, en la portería. Ya es casi tradición que los porteros de los inventores del fútbol fallen en momentos claves. Desde Peter Shilton quizás no haya un guardameta con galones. Pifias y descontrol. Y no deja de ser una cuestión que debe resolverse. A Rusia llegarán con tres metas cuya suma de sus internacionalidades es 9 y que pertenecen a equipos de perfil bajo como el Stoke City, el Everton y el Burnley. El titular apunta que será Jack Butland. Gran responsabilidad para sus guantes. El eje de la defensa posiblemente lo compondrán Cahill y Stones, mientras que en los laterales buscarán el peligro y proteger la madriguera los citados Walker y Rose, aunque el primero puede ver peligrar su puesto por la huracanada aparición esta temporada de Alexander-Arnold. Aire fresco para que salga lo malo y entre lo bueno. Una de las claves para que Inglaterra aspire a deshacerse de sus desencantos está en el estado de forma con el que llegue Harry Kane, de los mejores delanteros del mundo cuando está al 100%. Un Kane a tope con Welbeck en la reserva por si se necesitan sus proyectiles aterroriza. Desde England nos llega un halo de pesimismo que quizá quite la presión que tantas veces estorbó. ¿Será este el Mundial de las sonrisa en la cara de los rojizos anglosajones? Si es así que se preparen los barriles de cerveza. Quedarán escuálidos. Hasta ahora seguirán viviendo de presumir que este show lo inventaron ellos y de una copa del mundo que obtuvieron gracias a la no existencia del VAR. Vean. El gol no gol más famoso de la historia.



TÚNEZ

Lejos está Túnez hoy día de asemejarse a la Imperial Cartago que en tiempos pasados se asentó en aquella esquina del continente. Pero mejora. Su democracia incipiente es un soplo de aire fresco en un entorno siempre enrarecido. Futbolísticamente tampoco es un grande. Pero progresa. Tras una etapa notable en la que encadenó tres presencias en Mundiales entre el siglo pasado y el actual ha vuelto a reverdecer laureles. En su época dorada llegó a ser campeón continental. Ahora busca la misma senda de entonces, la de la regularidad y las alegrías. Pero para Rusia arrastra un problema. La lesión de su mejor jugador, el delantero Youssef Msakni, les priva de su principal arma ofensiva. Tendrán que tomar su relevo nombres menos notables como Sliti o Khenissi. Es un equipo con poca experiencia en grandes ligas, en su mayoría los jugadores pertenecen a campeonatos como el egipcio, el saudí, el catarí y obviamente el tunecino. Pero las águilas vuelan siempre alto, tienden a la sorpresa y sigilosas hacen presas. Y estas son las de Cartago. Si Mathlouli es un portero de la calidad de su antecesor mundialista El Ouaer, si el defensa Meriah cumple lo que promete, si el medio Ben Amor dirige con soltura desde el centro y su estrella a falta de Msakni, el zurdo Khazri, deja su sello pondrá las cosas del revés a los favoritos del grupo. Ya puso en apuros a la pérfida albión en su debut en 1998. Buena imagen dejaron en tierras francesas. Veinte años no es nada. Los antiguos cartagineses quieren guerra. Ya disfrutaron del placer de verse arriba en 2004, ante su gente. Campeones de África. Subidón.








miércoles, 16 de mayo de 2018

Go to Rusia 2018

GRUPO F: UN MAGNICIDA ENTRE CLÁSICOS


Alemania lleva cuatro años sentada en el trono de hierro. Aquel gol del semidesaparecido para el fútbol Gotze, el Mineirazo en semifinales, el récord de Klose y la contundencia y calidad que exhibieron los germanos entraron por derecho propio en la gran historia de los Mundiales. Pero en este tiene en su grupo un intruso descarado. Un auténtico matarreyes. Un Jaime Lannister grupal, con traje de guerra amarillo y que ha descabalgado de la cita primero a Holanda y luego, más doloroso aún, a Italia. ¿Osará subirse a las barbas de los de Low? No es fácil hacerlo cuando de una cita mundial se trata. Alemania no cae en primera fase desde 1938 y ha estado en siete semifinales en las últimas nueve citas. Impresionan. Quizá sea el conjunto que más impone tradicionalmente. Pero Suecia tiene sus armas. Vikingos irrespetuosos. Completan el grupo dos países que cada cuatro años han recibido la visita de Panini para una sesión fotográfica de álbum de cromos. México no ve el evento por la tele desde 1990. Luego acumula seis presencias y seis eliminaciones en octavos. Un tope que seguramente se haya transformado en psicológico y que se ha auspiciado desde la derrota clara, hasta las remontadas en 5 minutos, pasando por los penaltys y por los errores arbitrales en contra. Seis días negros que se pueden superar en Rusia experimentando lo inverso.  Y luego está Corea del Sur. Lejanos quedan ya los días de colores de 2002. Siguen convirtiendo el verde del campo en un nido de avispas y complicando al espectador con nombres de imposible memorización. Siempre a mil por hora. Locos por incordiar. Hace mucho dejaron de ser un rival deseado. Apetece especialmente vivir este grupo. Porque los partidos mundialistas no se ven, se viven. ¿Eh Fico? Aunque es imposible que leas esto, va por ti. Calendario:

Alemania-México  Domingo 17 de junio 17:00

Suecia-Corea del Sur  Lunes 18 de junio 14:00

Corea del Sur-México  Sábado 23 de junio 17:00

Alemania-Suecia  Sábado 23 de junio 20:00

Alemania-Corea del Sue  Miércoles 27 de junio 16:00

México-Suecia  Miércoles 27 de junio 16:00

ALEMANIA

 "Die Mannschaft". El equipo. Hasta la sonoridad de este apodo te deja sumiso. A merced de su potencia. Tiene Alemania una característica como equipo que la convierte en superpotencia. Sus líneas, sus alineaciones, no conocen la clase media. Once tops suelen formar con el escudo del águila. Hemos conocido bestias pardas en cada una de las posiciones. Si nombramos laterales se nos viene Lahm, centrales, pues Beckenbauer o Kohler, medio centros totales, Matthaus, ofensivos, Effenberg, Littbarski, Ballack, delanteros, innumerables, Voller, Klinsmann, "Torpedo" Muller, Klose, Rummenigge... Tantos partidos para el recuerdo, tantos momentos. Una selección de las que concentra desde el primer minuto de juego todas las miradas, de las que se gana poco con ellos en las apuestas. Un bloque demoledor que rara vez no deja su sello desde la primera jornada. Recordemos: Italia 1990, Alemania 4-1 Yugoslavia, Corea y Japón 2002, Alemania 8-0 Arabia Saudí, Alemania 2006, Alemania 4-2 Costa Rica, Sudáfrica 2010, Alemania 4-0 Australia, Brasil 2014, Alemania 4-0 Portugal. El primer golpe deja noqueado ya al espectador, convencido de que ha visto una tuneladora atravesar un bloque de piedras. ¿Qué se le ha añadido en los últmo tiempos? El toque libre que le ha aportado Joaquim Low. La máquina sigue perfectamente engrasada, pero ahora es un producto goloso. Arrasa y se gusta. Y se reproduce. Como se suele comentar tiene para formar tres equipos de garantías. Lo demostró el pasado junio ganando la Copa Confederaciones con un equipo joven y experimental y llevándose a su vez el Europeo sub-21. Alemania es, desde que el fútbol es fútbol, "El equipazo".
Y no va a ser menos en Rusia. Si finalmente se ausenta Neuer, su relevo ofrece contrastadas garantías. Ter Stegen es portero de los que decantan el partido a su favor sacando a veces hasta lo imposible.Ya fue uno de los líderes de ese conjunto "B" que lució en la Confederaciones. De allí salieron nombres que serán protagonistas en tierras rusas. Joshua Kimmich, Leon Goretzka, Sebastian Rudy, Timo Werner o el ya relevante Julian Draxler conocieron los campos y los ambientes del país exsoviético y se trajeron un título y una catarata de expectativas. Kimmich ha viajado del anonimato a convertirse en uno de los mejores laterales del mundo en 18 meses. Ya nadie extraña a Lahm. Eso no es cualquier cosa. Los centrales, Mats Hummels y Jerome Boateng, van sobrados de categoría. A veces algo lentos, eso sí, pueden caer en trampas con génesis en la velocidad. El medio campo es una incógnita. En la mente de Low estará la resolución. Las dudas se centran en si seguirá confiando en Kroos, Khedira y Ozil o introducirá la savia nueva que aportan Goretzka, Rudy, Emre Can, Gundogan o Brandt. Como dicen los argentinos, bendito problema. Opciones diferentes, variaciones de un equipo sinfónico. Thomas Múller es un jugador singular. Aparentemente no rebosa virtudes. En ocasiones hasta parece un negado, pero lleva el gol en las venas. Su apellido le delata. Diez tantos en Copas del Mundo. El octavo de la historia con solo dos apariciones. Ya no es un potro que deba aprender a galopar. Tiene el aire del caballo deslabazado en el trote que en las citas máximas se vuelve imparable. ¿Quieren hacer una apuesta al pichichi en Rusia y no saben donde poner el dinero? Elijan a Timo Werner. Tiene recursos, personalidad y galones pese a su juventud para convertirse en el goleador más notable. Nadie ha revalidado el título desde que lo hiciera Brasil en 1962. ¿Será Alemania el siguiente en hacerlo? ¿Se convertirá en el segundo pentacampeón? Es probable que esa posibilidad se mantenga hasta el 15 de julio. Ahora disfrutemos de un partido que quizá sea el más histórico que hayamos visto jamás.




MÉXICO

Existe un torneo internacional que solapado por la gran fiesta del deporte en la que está encajado pasa de soslayo en la memoria de los aficionados. Un título por el que en los últimos años han peleado Xavi, Messi, Cristiano, Neymar, Pirlo o Klismann. Y no todos pueden presumir de tenerlo. Los mexicanos sí. Fue en Wembley nada menos. Y frente a una Brasil deseosa de añadir a su cuenta el único trofeo que le faltaba. Siete de los que jugaron la final en la que se colgaron el oro en 2012 estarán en Rusia. Se han hecho mayores y competitivos. Saben dar sorpresas. Estarán bajo el cobijo de un auténtico Moctezuma del fútbol. Rafael Márquez jugará probablemente su quinto mundial igualando a Lothar Matthaus y el mexicano Carbajal como los únicos con cinco ediciones disputadas. A sus 39 años. Con una acusación grave de blanqueo de capitales de los narcos. Una leyenda sin duda. Puede que su aportación sea más psicológica que futbolística. Será difícil que se haga con un hueco en una defensa que los mexicanos recitan de memoria: Layún, Héctor Moreno, Diego Reyes y Salcido. Dos de ellos pasaron por el Espanyol por cierto. Si juega con 5 sí que puede hacerse un sitio. En la portería, uno de los protagonistas en la anterior World Cup. ¿Quién no se acuerda de la actuación del "Memo" Ochoa contra Brasil? En su paso por España no pareció ni un asomo de lo que mostró en la cita brasileira, pero su agilidad es innegable. 
Hace años los jugadores del país azteca pisaban poco la vieja Europa. Buenos sueldos y su condición de ídolos locales les frenaban en su cruce del charco. Incluso alguna estrella europea acababa allí su carrera. Las listas premundial estaban repletas de jugadores del Monterrey, el Necaxa, el Cruz Azul o el Pachuca. Ya no es así. Su medio campo lo muestra. Andrés Guardado y Héctor Herrera, con varias participaciones en Champions a sus espaldas son un ejemplo. Mucho carisma tiene esa pareja. Y lucha. Y calidad. Completa la línea Marco Fabían o alguno de los hermanos Dos Santos, ambos emigrados a la liga yankee. Tres opciones con el gol como característica. La delantera ha recuperado para la causa a Carlos Vela. Estuvo lejos de la tricolor por desaveniencias con el cuerpo técnico, pero tras un cambio en el mismo regresó para impulsar a México a un nuevo intento de superar esos malditos octavos. Le acompañarán el "Chicharito" Hernández y el "Tecatito" Corona. El apodo del segundo tiene un origen curioso. Cuando jugaba en las divisiones inferiores del Monterrey, su apellido se asociaba a la marca de una cerveza muy conocida. El problema fue que el club estaba en manos de los propietarios de una empresa cervecera rival de la de la popular Coronita. Y de golpe y porrazo le asignaron el sobrenombre de la principal cerveza de los dueños del Monterrey, la Tecate. Anécdotas aparte, es un delantero que puede explotar en Rusia. O llegar más lejos y hacer el tanto que lleve a su país a cuartos. Seguro que lo ha soñado. Y si es de la factura del de Manuel Negrete en 1986... Elegido el mejor gol de la historia del Mundial. Los más viejos del lugar lo recordamos. El que no que mire aquí.





SUECIA

Si en una partida de trivial apareciera la pregunta: ¿Cuantas selecciones han disputado alguna final de Mundial de fútbol pero nunca han ganado el título?, la primera que vendría a la mente sería Holanda (finalista en 1974, 1978 y 2010). Seguramente alguien recordara alguna más, hasta tres, más los neerlandeses, sería difícil. Hungría quedó segunda en 1938 y 1954, Checoslovaquia en 1934 y 1962, pero solo hay una que ha llegado en solo una ocasión al último partido, la que nos atañe, Suecia. Fue en su casa, en 1958. Aquel día un Pelé de 17 años salió a hombros tras marcar dos goles (5-2 fue el resultado). Tal fue la superioridad brasileña que uno de los defensores suecos declaró tras el partido: "Después del quinto gol tenía ganas de aplaudir". Un hito en el pasado de una selección que volvió a sorprender al mundo en 1994 con Ravelli, Henrik Larsson, Dahlin o Brolin en sus filas. Ya ha llovido desde entonces. Y ahora se presenta en Rusia con la vitola de matagigantes. Dejar en la estacada a Italia solo se puede comparar en su universo reciente a cuando en 2002 apartó de las eliminatorias a una Argentina que alardeaba de favoritismo al comenzar aquel torneo. Pero vamos a junio de 2018. Regresan los escandinavos tras 12 años de ausencia. Ansiosos. Deseosos de reverdecer laureles. Sobrios. De marcado orden. Enterrando al ya cadáver para la selección Ibrahimovic, por más que él se crea imprescindible. Su sitio en la delantera lo han cubierto Toivonen y Berg, no tan brillantes seguro, pero peligrosos indudablemente. Eso sí, lo que todos esperamos es que podamos cantar aquello de Joooooooooooohn Guidetttttti trititititi. Jeje. No dudo que algún protagonismo tendrá. Más peleón pocos hay. En la media la batuta la lleva el centrocampista del Leipzig Emil Forsberg. Ojo que es un jugador en progresión, aunque frágil con las lesiones. Albin Ekdal coloca un compás en el centro y lo extiende, todo lo que abarca es suyo. Un pulmón. El oxígeno de Suecia. La defensa combina la explosividad joven del diablo rojo Lindelof con la piel curtida de Granqvist y Lustig. El servicio de seguridad está asegurado. Martin Olsson puede convertir por su parte la banda izquierda en la principal avenida ofensiva. Derrocha energía. La portería será para Robin Olsen tras superar una lesión que le ha impedido jugar desde marzo. Buscará el rodaje en este mes. Su primer rival tiene más de cenicienta que de aspirante al trono. Será un buen momento para calibrar si esta Suecia opta a volver a romper apuestas. Y que se prepare Alemania. Llevan en el ADN la irreverencia. Ahora un poco de nostalgia noventera.


COREA DEL SUR

Viajemos en el tiempo pero reconocer la idiosincracia de estos indomables asiáticos. 1988, Leverkusen, el Espanyol ante la oportunidad de su vida tras aventajar por 3-0 a su rival en la ida de la final de la UEFA. En una segunda parte desgraciada los alemanes remontan. En sus filas un veteranísimo coreano que responde al complicado nombre de Cha Bum-Kun. Su exotismo en aquellos tiempos era notable. Fue el autor del tercer tanto que igualaba la final y la llevaba a una prórroga que acabó en decepción dolorosa para los de Clemente. 1994, la España del mismo entrenador que dirigía a los blanquiazules aquella trágica noche de mayo debuta en el Mundial. El rival parece asequible, un equipo asiático repleto de nombres con los que hacer chistes. Todo va sobre ruedas, dos goles de ventaja para los españoles y quedan cinco minutos. Pero con estos orientales no hay relajación posible. Un tanto en el 85 y otro en el 90 complican el pase a octavos y amargan la madrugada a los aficionados. 2002, 8:00 de la mañana en España. Por fin la posibilidad de pasar de cuartos, de acabar con la llamada maldición. Enfrente los anfitriones, una condición siempre respetable, pero en este caso no muy temible. Era Corea, podemos. Un partido del que se hablará toda la vida y que desemboca en los penaltys. Para casa. Con legañas por el madrugón. Tres momentos, tres previas optimistas. Trez mazazos llegados de la península coreana. Como para fiarse. Este prólogo sirve para esquivar el menosprecio con el que en ocasiones se ha mirado a uno de los equipos más clásicos de las fases finales y más incordiantes. Bien harán los rivales en estudiar a un conjunto que a base de revoluciones ataca el sistema nervioso del contrincante.
La estrella es Son Heung-Min, delantero del Totenham, eléctrico y oportunista. Ya estuvo en Brasil 2014 y dejó buena imagen y su sello en forma de gol. Son es un quebradero de cabeza andante. A ese nivel espera llegar Hwang Hee-Chan, punta del equipo revelación del año en Europa, el Salzburgo. Varias víctimas ha ido dejando por una Europa League en la que los austriacos han dejado una imagen fantástica.  Veteranos de mil batallas habitan en su medio campo. Lee Chung-Yon va a por su tercer mundial sumando kilómetros, mientras que la imaginación de Ki Sung-Yueng pone la chispa a un equipo tradicionalmente más efervescente que fluido. La promesa es Lee Seung-Woo, del Hellas Verona. El resto del equipo transita entre las ligas japonesas, chinas y coreanas y no destacan por su experiencia. Pero no se fíen. Yo lo he hecho demasiadas veces. Para curiosear las cualidades de Son, Sonaldo llamado por algunos, miren aquí.


miércoles, 9 de mayo de 2018

Go to Rusia 2018

GRUPO E: LA ALEGRÍA DE VIVIR


Pura vida es una frase usada en Costa Rica. Se suele utilizar cuando se responde positivamente a un "¿Cómo estás?" Equivale a "muy bien". Pero simboliza algo más, optimismo, bienestar, felicidad. Alegría de vivir. Costa Rica es uno de las cuatro selecciones que rivalizarán en el quinto grupo de este Mundial por conseguir las deseadas plazas a octavos. La filosofía del país condensa esta Pura Vida. Pero su alegría no es exclusiva. ¿O no se puede asociar por tradición el fútbol brasileño a la exuberancia feliz? ¿Y la presencia de Marcelo, Neymar, Coutinho o Firmino no puede rescatar esa voluptosidad y acercarlos a su sexto título planetario? Sin duda de la mano de Tite ha devuelto la sonrisa a su torçida. ¿Y qué tiene de alegre Suiza? El triunfo del fin del horror. Lo representan Mehmedi, Xhaka, Shaquiri, Dzemaili, Behrami. Huidos del terror de la guerra en Albania o Kosovo un día llegaron al país helvético llenos de alivio y esperanza. Como Embolo desde Camerún. Como Seferovic desde Bonia. Hijos de la inmigración. Enemigos de las mentes cerradas e insolidarias. El triunfo de la alegría. Serbia dejó atrás ya las lágrimas. Futbolísticamente fulmina una mala racha que la ha dejado sin disfrutar de una fase final de Euro o Mundial desde 2010. Empiezan a tomar las riendas además jugadores que apenas conocieron los combates o nacieron después de ellos. La cicatriz empieza a cerrarse. Un mundo nuevo. Y un mes por delante para los cuatro para sentir la belleza y la desbordante ilusión que puede producir el fútbol. Calendario:

Costa Rica-Serbia  domingo 17 de junio 14:00

Brasil-Suiza  domingo 17 de junio 20:00

Brasil-Costa Rica  viernes 22 junio 14:00

Serbia-Suiza  viernes 22 de junio 20:00

Suiza-Costa Rica  miércoles 27 de junio 20:00

Brasil-Serbia miércoles 27 de junio 20:00

BRASIL

No hay década sin su "Canarinha" cautivadora. En los 50 la de Didí, Vavá, Djalma Santos, Zagallo y Pelé. En los 60 la de Garrincha, Amarildo y Pelé. En los 70 con Rivellino, Carlos Alberto, Tostao, Jairzinho, Gerson y.... Pelé. En los 80 la de Sócrates, Zico, Cerezo y Falcao. En los 90, Romario, Bebeto, Mazinho y Mauro Silva. En la primera década del milenio con Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, Cafú y Roberto Carlos. ¿En la presente? Está por aparecer. Ni en 2010, ni en su batacazo (eso sí en semifinales) en 2014, la verdeamarella ha impresionado. Es arriesgado decirlo, pero esta Brasil comandada por Tite oposita a quedarse en el recuerdo. ¿Razones? Vamos. Desde que el citado técnico cogió las riendas de la seleçao en el verano de 2016, Brasil es otra. Venía del Mineirazo, de caer en cuartos contra Paraguay en la Copa América de 2015, y de, por primera vez desde 1987, no pasar de la fase de grupos en la Copa del Centenario de 2016. Drama. Tite ha transformado al equipo. En estilo, más alegre, más brasileño ahora, y en resultados. Fue el primer país con billete para Rusia.
Analizando su once actual, lo primero que vemos es una solución a un defecto extraño en Brasil, pero real en sus últimos compromisos: la carencia de delanteros. Todos recordamos el papelón de Fred hace cuatro años. Ahora están Gabriel Jesús y Firmino. El primero es el gol, el segundo es gol y hombre para todo. Visión, astucia y remate tiene el del Liverpool. Juventud, ambos. Y por supuesto, Neymar. Causa rechazo por muchas razones, pero es un ciclón. Uno de los pocos jugadores que en un partido pueden ser imparables. Llegará fresco y mentalizado. Ya logró el oro que se le resistía en los Juegos. Ahora quiera hacer historia. Damos un paso atrás y nos situamos en el medio campo. Coutinho fantasea, Fernandiho destruye, Casemiro se multiplica y Paulinho culmina. Y si falta una guinda se saca a Willian. Equipazo. Toca defender. Los laterales dejan huecos pero son dos puñales, Dani Alves y Marcelo. En el centro, Thiago Silva se ha hecho el rey y Miranda es su Mano. Tres goles en doce partidos oficiales con Tite ha encajado. Otro aporte, seguridad. Alison tendrá la difícil misión de ocupar el puesto menos valorado en los pentacampeones, la portería. En mi opinión estarán en la final el Domingo Rociero. Y para animar el cotarro, los goles de Ronaldo, el gordo, en el 2002. Aquel año Brasil dominó el Mundial como ningún otro he visto.


COSTA RICA

 Es posible que sea por la escasa distancia en el tiempo, a veces clave para coger la perspectiva adecuada de ciertas realidades, pero la sensacional, histórica quizá, actuación de los "ticos" en el Mundial 2014 aún no parece suficientemente valorada. Que una selección tan modesta llegara a cuartos de final, cayera en los penalties contra una grande, Holanda, tras haber ganado a Uruguay, a Italia, haber empatado con Inglaterra y haber superado a Grecia en octavos jugando con uno menos casi toda la segunda parte y la prórroga, es entrar de lleno en el capítulo de las hazañas futbolísticas. Tendrá muy complicado repetir la heroicidad, pero si sorprende, o quizás ya no sea sorpresa, a Serbia en la primera jornada y se juega el puesto contra Suiza en la última, quién sabe donde estará su límite. El bloque es el mismo que hace cuatro años. Keylor Navas sigue siendo referencial y con la capacidad de inmunizar a su equipo de los mayores peligros. Es un portero enorme al que su procedencia humilde, su ascenso paso a paso y su escaso tirón mediático le ha impedido acceder a ciertos altares. Ya fue héroe en Brasil. La retaguardia sigue contando con Óscar Duarte, Cristian Gamboa o Michael Umaña. Una tripleta dura, organizada y solvente. Con remate además. Ojo a los corners. De la medular en adelante gobernará el deportivista Celso Borges, inventará el irreverente Bryan Ruiz y tapará vías de agua Yeltsin Tejeda. Que pregunten en Italia por estos tres. Colapsaron a una "azzurra" que impresionó ante Inglaterra en su primer partido en la última cita. Joel Campbell tiende al exceso. En lo bueno y en lo malo. Lo mismo firma un partido de jugador de 80 millones que coge peso sin control. Tiene 25 años y parece que lleva una trayectoria larguísima. Explosivo, rebosante, pero frágil y a veces irracional. Es un valor inseguro. Pero si tiene el mes la lía. Marco Ureña es un delantero más clásico. Un soldado del gol en un país sin ejército. En la mente, vivir momentos como este. Pone los vellos de punta. Pura Fiesta.



SUIZA

No hay equipo que al ver en el sorteo que Suiza va a estar enfrente no sienta la incomodidad inmediata. Son serios e imaginativos por partes iguales. Les falta la chispa adecuada en un gran campeonato. Y lo harán arder. Porque los suizos tienen menos nombre que potencial. Llegan con una generación en plena madurez, que ya ha pagado la novatada en anteriores fases finales y que ha firmado una fase de clasificación casi impecable. Diez partidos, nueve victorias y una derrota. Pues ni así acabaron primeros. Portugal firmó los mismos datos, pero el average general le dio el pase. Tuvieron que trabajarse el billete a Rusia en una igualadísima eliminatoria contra Irlanda del Norte que solo decantó a su favor un penalty transformado por Ricardo Rodríguez. Un gol bastó. De un lateral también minusvalorado. Atentos a él. Pero los ojos de los espectadores padecerán de movimientos involuntarios. Los provocados por la calidad de Granit Xhaka y Xherdan Shaquiri. Brillan. Convierten los partidos ásperos en dulces. Alejan el aburrimiento. Dos versos sueltos de los que se puede esperar la rima perfecta. Xhaka es elegancia en su punto justo. Sin estridencias. Shaquiri es un "trotador" que condensa en 168 cms potencia, habilidad y sorpresa. Debut contra Brasil el domingo 17 de junio. Vayan olvidándose de la playa. El resto del equipo no es moco de pavo. La portería está cubierta con garantías por Yann Sommer. Lichtsteiner tiene tantos galones como kilómetros recorre. Dzemaili, Behrami y Mehmedi son incompatibles con lo previsible. Crean. La delantera tiene un viejo conocido, Seferovic, y un joven sin intención de crear la frontera en su futuro, Breel Embolo. Proyectado hacia no se sabe donde. Más temible es Suiza de lo que pueda imaginarse. En la Eurocopa solo los penaltys evitaron su presencia en cuartos. En el pasado Mundial fue un zurdazo de Di María en el minuto 118. Y antes hizo temblar los cimientos de los de Messi. Si llegan a octavos no serán un rival deseado por nadie. De regalo unos pepinazos de Xhaka.




SERBIA

Los cuararentones tenemos una tendencia natural a hacer una asociación entre el fútbol serbio y el yugoslavo que conocimos en nuestra infancia. El que nos mandó a casa en el Mundial de Italia en 1990. Bien es verdad que tras la multidivisión de aquel rincón del mundo el núcleo formado por Serbia, Montenegro y Kósovo heredó el gentilicio de yugoslavos. Poco querían saber croatas, eslovenios y bosnios de aquel nombre. Poco después desapareció esa nomenclatura para pasar a ser Serbia y Montenegro, hasta que en 2006 los montenegrinos cogieron las de Villadiego y se separaron. Kósovo lo hizo hace dos años más tarde, de forma unilateral (¿me suena a algo?) y ya está reconocida por la mayoría de países del mundo. España no (¿será por....?). La cosa es que está relación entre la actual Serbia y la extintitísima Yugoslavia está incluso avalada por la UEFA que la denominó su heredera directa. Pero el fútbol fue cosa de otras regiones de aquel país. Por poner un ejemplo, de los 22 seleccionados en 1990 solo 4 eran de origen serbio. El resultado de ese menor potencial es que mientras Croacia aparece de forma regular en fases finales y con resultados puntualmente notables, Serbia se ha encuadrado en un nivel B. No frecuenta la élite. Como el país actual solo ha estado en un Mundial y las Eurocopas ni las ha olido. Buena oportunidad para reivindicarse tendrá en Rusia. 
Tiene jugadores de reconocido valor internacional, desde los defensas Ivanovic y Kolarov hasta el centrocampista Matic, pieza importante en el Manchester United. Jugadores veteranos, luchadores por un puesto en lo alto que han llegado a base de pico y pala. No entran en el perfil del indolente balcánico. El primero y el último traban, golpean, el lateral de la Roma suma hectómetros, asiste y revienta la pelota a la menor ocasión. El gol es cosa del joven Alexandar Mitrovic. Alto, poderoso, oportunista. El típico punta que marca tres goles en una fase final y pasa de valer 10 millones a 50. La llegada desde el medio campo, Dusan Tadic. La experiencia atrás, Antonio Rukavina. La posible sorpresa, Mijat Gacinovic. Su papel, una incógnita. Empezaremos a despejarla contra Costa Rica. Mientras, Kolarov limpia su fusil.


miércoles, 2 de mayo de 2018

Giro de Italia 2018

GUÍA MIKEIN DE LA CORSA ROSA


Volata, treno, último chilometro, maglia ciclamino, cima Coppi, un megáfono en la meta que grita Atenzioooooone, Dolomitas, Apeninos, testa della corsa, gruppo inseguitore, el tappone, Stelvio, Marmolada, Zoncolan, Finestre, Mortirolo, Gavia, Agnello, Pantani, Simoni, Gotti, Tonkov, Garzelli, Berzin, Indurain, Savoldelli, Nibali, Cipollini, Basso, Contador, Il Falco, Lo Squalo, Il Pirata, canícula, nieve. Tantas y tantas palabras, nombres, recuerdos. Empieza el Giro 2018. El de la espada de Damocles de Froome, el de su duelo con Dumoulin, el del debut de un corredor menos, ocho, por equipo, el del camino de Jerusalén a Roma. Tiene algo de religión siempre el ciclismo, con su procesión de mártires por las carreteras de lugares donde pasa poca cosa al año. El deporte que viste de fiesta las calles por donde pasa, el de los campeones del pueblo. ¡¡¡Viva el Giro!!!

FAVORITOS 

Chris Froome (GBR, 32 años): No llega el tetracampeón del Tour al Giro tras una temporada tranquila. De todos es sabido su problema con el Salbutamol y resulta increible que más de 7 meses más tarde de su análisis negativo no haya habido ni sanción ni exculpación. No sabemos hasta que punto le influirá, pero seguro que no le está siendo fácil. De todas maneras su favoritismo es indiscutible dado su palmarés, aunque el no conocer la carrera (solo la corrió en 2009 y 2010 antes de su explosión y en la segunda ocasión no lo terminó) le puede perjudicar. El recorrido no le importa siempre que esté al 100% cosa que aún no ha demostrado en este 2018. Su mejor impresión la dejó en el Tour de los Alpes, pero solo pudo ser cuarto en la General y sin romper la carrera en ninguno de sus intentos. Eso sí, durante algunos segundos si que exhibió su famoso molinillo infernal que rompe a sus rivales. Más veces se le vio quedándose atrás y remontando poco a poco como es su costumbre. Desesperando a los que lo dan por muerto. Su gran ventaja puede ser el disponer de un equipo tremendo con De la Cruz, Poels, Kiryenka, Elissonde o Sergio Henao. Mejores puestos en Grandes Vueltas: Tour (1º 2013, 2015, 2016, 2017 y 2º 2012), Vuelta (1º 2017 y 2º 2011, 2014, 2016).

Tom Dumoulin (HOL, 27 años): Último vencedor pese a cagarla en una ocasión, jeje. Vuelve a tener un equipo flojo a su servicio, pero su capacidad agonística y sus prestaciones contrarreloj le abren todas las puertas para reeditar el rosa. La cuestión es si disputará a tope o reservará para intentar asaltar el Tour en julio. Él ha dejado la incógnita de su participación en Francia en el aire. De momento está aquí y un corredor así no esquivará la pelea. Ha corrido muy poco este curso (solo 12 días) y sin destacar en ninguna prueba. Desde el primer día en el prólogo se sabrá de qué palo va. En principio es serio candidato al escalón más alto del podio en Roma. Sería la primera vez desde Indurain que un corredor gana dos Giros de forma consecutiva. Bonito reto para "La mariposa de Maastricht". Mejores puestos en Grandes Vueltas: Giro (1º 2017), Vuelta (6º 2015).

Fabio Aru (ITA, 27 años): La gran esperanza italiana para la carrera tampoco ha conocido su mejor versión en la presente temporada. Cuando se vio cara a cara con sus futuros rivales en el Tour de los Alpes él fue el peor parado. Ha cambiado de equipo y eso a veces beneficia pero otras se traduce en un paso atrás, más si dejas uno de los grandes como es Astana. Es un corredor de gran fondo que suele destacar en la última semana como le pasó en 2015 en la Vuelta y en el Giro. Tendrá que dar lo mejor de sí en la contrarreloj de 35 kms de comienzos de la tercera semana y recordar al valiente luchador que hace tres años se convirtió en uno de los mejores corredores de Grandes. Cualquiera empatiza con él viendo sus caras de sufrimento eso sí. Mejores puestos en Grandes Vueltas: Giro (2º 2015 y 3º 2014), Tour (5º 2017), Vuelta (1º 2015).


Miguel Ángel López (COL, 24 años): El ganador del Tour del Porvenir de 2014 ya se ha hecho adulto y puede mirar a la cara a los mejores. Fue la revelación de la última Vuelta (vencedor en las cimas de Calar Alto y Sierra Nevada, mejor joven y octavo en la general) y todo el pelotón sabe que cuando la carretera mira hacia arriba y él pone el motor en marcha seguirle es tarea de titanes. Así fue en el Tour de Omán en febrero y en el comentado Tour de los Alpes hace dos semanas en una cima tan importante como Alpe di Pampeago. Sus miras ya pueden estar puestas más en conseguir plaza en el podio que en las etapas, sin descartar sumar en lo segundo. Tiene un gran equipo (Luis León, Tanel Kangert, Pello Bilbao, Alexey Lutsenko, Jan Hirt) para arroparle en momentos de debilidad fuera de su terreno. Puede salir bastante perjudicado de los 45 kms que suman las dos cronos, pero hay montaña para recuperar lo que su complexión menuda le hace perder con los especialistas. Verlo en el podio como antes hiceron otros colombianos como Urán, Quintana o Chaves no sería extraño. Mejores puestos en Grandes Vueltas: Vuelta (8º 2017).


Thibaut Pinot (FRA, 27 años): En plena madurez, con experiencia ya en Italia (cuarto el pasado año), dio el do de pecho en el Tour de los Alpes, ganándolo y derrochando fuerza y valentía. Como un Pinot 2.0, ya sin miedo a los descensos y convencido de sus posibilidades. Hay que recordar que fue tercero en el Tour de 2014 siendo quizá demasiado joven para cargar en sus hombros las esperanzas de un país que lleva 33 años sin ganar su vuelta. Ha mejorado contra el crono y en las cumbres está al nivel de los mejores. Su pedaleo siempre ha recordado al estilo del fallecido Laurent Fignon, precisamente el último galo en ganar el Giro allá por 1989. Su defecto puede ser derrochar fuerzas a veces en momentos poco productivos. El podio le espera. Mejores puestos en Grandes Vueltas: Giro (4º 2017), Tour (3º 2014), Vuelta (7º 2013).


OUTSIDERS

Domenico Pozzovivo (ITA, 35 años): Demasiado veterano quizá ya para optar a plazas muy destacadas no hay que descartarlo por su demostrada buena forma, su regularidad y por su experiencia en la carrera. Capaz de sorprender haciendo una buena contrarreloj, su pequeño cuerpo se adapta mejor a los ascensos. Estará entre los diez primeros y mirando de reojo algún fallo de los favoritos para alcanzar una gloria final en forma de podio que siempre se le ha resistido. Mejores puestos en Grandes Vueltas: Giro (5º 2014, 6º 2017), Vuelta (6º 2013).


Johan Esteban Chaves (COL, 28 años): En búsqueda de su nivel de 2016 anda el Chavito. Aquel escalador que se confirmó como estrella haciendo podio en Giro y Vuelta desapareció en 2017. Una lesión de rodilla tuvo parte de culpa pero cuando la superó fue un querer y no poder. Empezó el año bien imponiéndos en la Herald Sun Tour australiana, pero luego no ha tenido continuidad ese buen hacer. Vuelve a la tierra donde explotó definitivamente. Veremos.  Mejores puestos en Grandes Vueltas: Giro (2º 2016), Vuelta (3º 2016 y 5º 2015).

Simon Yates (GBR, 25 años): En principio compartirá galones con Chaves en el Mitchelton-Scott pero parece un valor más seguro. Su temporada está siendo notable. Segundo en París-Niza, solo derrotado en la última etapa por un brillantísimo Marc Soler, sumó una etapa con final en alto. Cuarto en la Volta a Catalunya (fuera del podio por las centésimas), ganó la etapa final en el circuito de Montjuich. Ha hecho los deberes. Le sumamos que fue el mejor joven del último Tour y que sus facultades para la escalada parece que van en aumento y nos sale quizá algo más que un outsider. Mejores puestos en Grandes Vueltas: Tour (7º en 2017), Vuelta (6º en 2016).



Louis Meintjes (RSA, 26 años): Siempre adherido al penúltimo de las fila en las ascensiones, una lapa difícil de soltar. Van desapareciendo componentes del grupo y el que mire atrás lo sigue viendo ahí, aparentemente sufriendo, pero en la pomada. Así es Meintjes, digno heredero de la estirpe de los "chuparruedas". Sin hacer mucho ruido ha terminado ya dos veces entre los 10 primeros del Tour. Busca el salto a objetivos mayores en su vuelta a la estructura del Dimension Data. Mejores puestos en Grandes Vueltas: Tour (8º 2016 y 2017) Vuelta (10º 2015).

George Bennett (NZL, 28 años): Buena temporada la que está firmando el kiwi acabando entre los 10 primeros en la Tirreno-Adriático, noveno, en la Volta a Catalunya, sexto, y en el Tour de los Alpes, quinto. En línea ascendente va su carrera, confirmando su top ten en la Vuelta de 2016 su buen rendimiento en pruebas de tres semanas. El pasado año comenzó el Tour entre los mejores, pero una gastroenteritis le obligó a retirarse. Ojo a él. Mejores puestos en Grandes Vueltas: Vuelta (10º 2016).

POSIBLES REVELACIONES: Apunten estos nombres: Giulio Ciccone (Bardiani) y Davide Formolo (BORA) de Italia, Patrick Konrad (BORA) de Austria, Niklas Eg (Trek-Segafredo) de Dinamarca, Hugh Carthy (Education First) de Gran Bretaña, Joe Dombrowski (Education First) de EEUU, Michael Woods (Education First) de Canadá y Richard Carapaz (Movistar) de Ecuador. Diferentes edades, experiencias y facultades, pero pueden ser nombres que resuenen en este Giro.

SPRINTS: Pocos velocistas en una ronda que tradicionalmente era muy apetitosa para los hombres rápidos. Los tiempos cambian. Las etapas con final en pelotón tendrán como protagonistas a los locales Sacha Modolo (Education First), Jakub Mareczko (Wilier Trestina), Andrea Guardini (Bardinai) y Elia Viviani (Quick Step), al holandés de pedigrí Danny Van Poppel (LottoNL-Jumbo), el danés Michael Morkov (Quick Step), el irlandés Sam Bennett (BORA) y el luxemburgués Jean-Pierre Drucker (BMC). Los grandes nombres se centran este año en el Tour.

ESPAÑOLES: Doce en total y sin más pretensión en principio que ayudar a sus jefes o buscar una victoria de etapa. Los que mejor año han firmado hasta el momento han sido los dos de Astana, Pello Bilbao y Luis León Sánchez. La presencia en sus filas de Miguel Ángel López condicionará sus posibilidades de llevarse un triunfo al zurrón. Pero el murciano es un "killer" que al menos lo intentará varias veces. Completan la nómina de hispanos Markel Irízar (Trek-Segafredo), David De la Cruz (Sky), otro con instinto ganador, Igor Antón (Dimension Data), Víctor de la Parte, Rubén Fernández, Rafa Valls y Antonio Pedrero (Movistar), Mikel Nieve (Mitchelton-Scott), tremenda calidad, Rubén Plaza (Israel Cycling Academy) y Fran Ventoso (BMC). Mucha veteranía. Demasiada. La savia nueva tendrá más Giros para exhibir su talento.

RECORRIDO

Primer bloque: Nueve etapas, del viernes 4 al domingo 13. La carrera empieza con un prólogo individual de 9,7 kms por las calles de Jerusalén. Aunque la distancia sea corta debe ser aprovechada por los especialistas para marcar las primeras distancias, aunque previsiblemente no más de 30 segundos. Salvo catástrofes como la de Alejandro Valverde en el pasado Tour o la de Perico en el de 1989 será solamente una forma atractiva de empezar y de presentar uno a uno al pelotón. Le siguen dos etapas más por tierras israelitas, llanas, con una sola posible dificultad, el viento que frecuenta la zona. Los traicioneros abanicos amenazan.
Tras el lunes de descanso por traslado, el Giro vuelve a su espacio natural, Italia. Concretamente a Sicilia por lo que el calor puede traer consecuencias al sufrido pelotón. Recuerdo mayos sicilianos con 40 grados. Martes y miércoles tendrán etapas quebradas, de posible éxito de fugas o de sprints si los equipos con velocistas son los suficientemente poderosos. Estando el Quick Step con Viviani y todavía con el grupo fresco es probable que acaben disputándose las etapas con volatas. El segundo día el final pica hacia arriba y eso amplía el abanico de ganadores.
El jueves llega el primer test, el Etna. El volcán siciliano cede sus rampas y su mística a una prueba deseosa de separar el grano de la paja. No se sube por el lado más escarpado pero son 14 kms hacia arriba a una media del 6,5%, con algún km a más del 9%. Dependerá del ritmo impuesto pero no sería extraño ver perder tiempo a alguno de los que se las prometen felices. Esta es su altimetría:

Ganadores en las llegadas al Etna del Giro:

1967: Franco Bitossi (ITA)
1989: Acacio da Silva (POR)
2011: Alberto Contador (ESP)
2017: Jan Polanc (ESQ)

El viernes tras el final volcánico habrá un previsible sprint, mientras que el fin de semana tiene dos finales en alto de perfil bajo. El sábado, llegada a Montevirgine, 17 kms al 5% de media, más propicio para una escapada o para que un corredor de los en principio no favoritos aproveche su condición de libre de marcaje. El domingo, antes del segundo descanso, final en el Gran Sasso, una subida también tendida, pero muy larga (son dos ascensos encadenados de 40 kms en total), y con unos últimos 5000 metros bastante duros. Puede que alguna fruta caiga de madura.

Segundo bloque: Seis etapas, del martes 15 al domingo 20. Semana que empieza con calma y termina tempestuosa. De martes a viernes el pelotón tenderá a vivir el guión esperado. Cuatro etapas con previsible sprint tras engullir a la escapada del día. ¿Podrá algún día triunfar la apuesta aventurera? Será difícil porque la orografía no acompaña. La única jornada con final más complicado de prever será la del miércoles con meta en Osimo tras un repecho. Corredores como Ulissi o Wellens la tendrán apuntada en su agenda. Y llegamos al sábado. Día grande entre los grandes. Llegada al Monte Zoncolan. "La puerta del infierno" reza una pancarta en las faldas del impresionante coloso de los Alpes Cárnicos. Sin duda es una de las tres ascensiones más duras del ciclismo europeo. Si no la más. 10,5 kms de subida al 11,5% de media. Sin descansos notables. Del segundo kilómetro al sexto la pendiente tiene más de 15%. Una pared. Será una etapa clave, la reina para muchos. El Zoncolan no entiende de tácticas ni de beneficiarse de rueda ajena. Es un monstruo que pone a cada uno en su sitio según sus fuerzas.



Ganadores en el Zoncolan en el Giro:

2003: Gilberto Simoni (ITA)
2007: Gilberto Simoni (ITA)
2010: Iban Basso (ITA)
2011: Igor Antón (ESP)
2014: Michael Rogers (AUS)

La semana acaba con una etapa por los Dolomitas pero en una versión más descafeinada. Los últimos 66 kms tienen tres puertos de Segunda que pondrán picante. Ideal para escapadas de corredores fuertes que hayan reservado fuerzas en el Zoncolan, si es que eso se puede, y estén ya alejados en la General. De todas maneras el terreno es propicio para tácticas de equipo y emboscadas. El problema puede ser el desgaste del día anterior. Si algún favorito se mueve y otro flaquea la etapa puede pasar de luchas menores a duelo de gigantes.

Tercer bloque: Seis etapas, del martes 22 al domingo 27. Lo definitivo. Lo salvaje. Y de aquí a la eternidad ciclista. Empieza la fase final del Giro el martes con una contrarreloj de 34,2 kms para especialistas entre Trento y Rovereto. Apuesta por igualar fuerzas entre escaladores y los menos dotados para trepar. En busca del corredor completo. Jornada en la que en principio Dumoulin y Froome parten con ventaja. Todo será como llegue a ese momento la carrera y como salga de allí para hacer cábalas sobre el podio final. Tras un miércoles de etapa de entreguerras llana, llega el jueves la subida a Patronevoso. Se trata de un puerto de cuestas no muy pronunciadas (13 kms al 7%), pero que tiene la posibilidad de marcar tendencias a falta de tres días para el final. Difícilmente se podrán rascar más de 20 o 30 segundos entre los mejores, pero el golpe moral para el que quede rezagado puede ser importante.

Ganadores en Patronevoso en el Giro:

1996: Pavel Tonkov (RUS)
2000: Stefano Garzelli (ITA)

El viernes llega el auténtico "tappone" de esta edición de la corsa rosa. Si el Zoncolan es el puerto más duro, la etapa con final en la estación de esquí de Bardonecchia encadena dificultades que pueden marcar el devenir de la prueba. Perfil:

Colle de la Finestre, Cima Coppi en este 2018, una montaña que en pocas apariciones en el Giro ya se ha convertido en mítica. Allí sufrió Savoldelli en 2005 ante el empuje de Gilberto Simoni y del "Cóndor" venezolano José Rujano. En el Finestre, Kiryenka se vistió de ángel para subir a los cielos en 2011 y homenajear a Xavi Tondo muerto 5 días antes. En este titán alpino Mikel Landa desencajó a Contador con un ataque furibundo que lo catapultó al santuario de los ciclistas venerados e inolvidables. El Finestre no se compadece de nadie. Su dificultad natural (18,5 kms al 9,2%) se multiplica por sus 8 últimos kms de terreno descarnado. Strade Bianche que le llaman en Italia, tierra blanca, sin asfalto, una trampa mortal para los faltos de fuerza. Y una delicia para los aficionados.

El único pero en esta edición es que la meta no estará en Sestriere, por donde se pasa también este año, sino unos 45 kms más tarde en Jafferau, en su estación de esquí. Punto este también de una épica batalla entre José Manuel Fuente, el Tarangu, y Eddy Merckx, el caníbal, en 1972. Es otro puerto muy duro (7,2 kms al 9,1%) al que se llegará de varias posibles maneras este viernes 25. La ilusión del enamorado del ciclismo sueña conque la carrera se mueva con fuerza desde el Finestre y que de ahí en adelante le queden dos horas o más de pura emoción, con vuelcos en la general y premio para los más valientes. También se podrían dar escarceos sin grandes diferencias en la tierra del durísimo Colle y que los trabajos de los equipos junten a los favoritos que, eso sí, lucharían a cara de perro en la subida final. Me quedo con la primera opción. Soñar es barato.


Ganadores en Jafferau (Estación de Bardonecchia) en el Giro:

1972: Eddy Mercks (BEL)
2014: Vicenzo Nibali (ITA), en principio venció el también italiano Mauro Santambrogio que llegó junto a Nibali a meta, pero semanas después fue descalificado por dopaje.

El cierre de las etapas decisivas será el penúltimo día en una nueva etapa montañosa alpina, esta con final en Cervinia. Es un día de kilometrajo largo (214 kms), marco difícil para la última batalla antes del trámite final en Roma. Los últimos 80 kms lo conforman el sube y baja de tres puertos de menor entidad y porcentajes que los del día anterior, pero que sin duda pueden dar la puntilla a más de uno y dar o quitar la gloria a 24 horas del cierre. En una jornada similar Iván Gotti giró el Giro a su favor en 1997 cuando todo apuntaba a una nueva victoria de Pavel Tonkov. Hábitat de grandes fondistas. Perfil:


El escollo más duro es el primer puerto de los tres, el col de Tsecore. Probablemente las fuerzas ya no sobrarán y plantear la pelea entre los primeros desde aquí se antoja casi imposible. Si que es probable que se forme una escapada que pueda llegar hasta el final. El Tscore se prolonga durante 16 kms al 7,7% de media, con unos 5 últimos kms que superan el 10%.

Tras un prolongado descenso se afronta el Col de Saint Pantaleon, de parecida longitud y perfil, pero con kms más mantenidos entre el 7 y el 8%. Más y más desgate. Los 16 kms finales de ascensión a Cervinia, con los últimos 3 prácticamente llanos, darán la puntilla a la clasificación. Es otro de esos puertos de largo aliento, pero sin rampas de locura.


Todos irán ya con la lengua fuera, pero si las distancias en la General son pequeñas la emoción será indudable. Un ritmo asfixiante puede impedir ataques o hacer desfallecer a alguno. El punto y final a un Giro que promete.

Ganadores en Cervinia en el Giro:

1960: Addo Kazianka (ITA)
1997: Ivan Gotti (ITA)
2012: Andrey Amador (CRC)
2015: Fabio Aru (ITA)

jueves, 26 de abril de 2018

Go to Rusia 2018

GRUPO D: UN MONSTRUO VIENE A VERME



Por manido se puede tener el comentario de aquello de: "A mis nietos les podré contar que vi jugar a Messi". Se puede producir cualquier día, a cualquier hora, en cualquier rincón del mundo. Unas palabras que brotan en el bar, en el trabajo, en reunión familiar. Repetidas, sobadas. En ellas subyacen dos cosas: la seguridad de estar presenciando la Historia y la construcción de un recuerdo al que viajar en un futuro y encontrar calor. Messi será atemporal. Digno de camisetas con su rostro dentro de 20, 30 o 60 años. Un icono. Un dios. Un monstruo al que temer y admirar por partes iguales. Pero la frase es incompleta en su significado real. Nosotros no vimos jugar a Messi. A nosotros se nos multiplicó la vida conviviendo en el tiempo con Messi. Se nos desbordó la capacidad de asombro, de disfrute, incluso a algunos, de ser feliz. No quisimos ni ser Messi, deseamos que él fuera siempre él en un cesped. Perpetuarnos en la boca abierta. La vida, que puede ser maravillosa. Pero precisamente todo esto no es lo que estarán pensando los seleccionadores de Islandia, Croacia y Nigeria. Dar con la tecla exacta para abortar las desmesuradas cualidades de D10S es muy complicado. Más si se le supone ultramotivado para conseguir un título que tanto ansía. Pero frenar a Argentina en su conjunto es tarea menos complicada. Al alcance de muchos parece. Los argentinos, pese a poseer la mejor arma posible, no las pueden tener todas consigo. Islandia fue un bloque de hielo firme que nos derritió a todos en la Eurocopa de Francia. Nigeria es un viejo conocido de la albiceleste (rival con esta en cinco fases de grupo de Mundial.... en solo seis participaciones de los africanos), siempre guerreros y correosos. Croacia, talento en su justo punto de madurez. Nadie lo tendrá fácil. Un grupo igualado.... si D10S quiere. Calendario:

Argentina-Islandia  sábado 16 de junio 15:00

Croacia-Nigeria sábado 16 de junio  21:00

Argentina-Croacia jueves 21 de junio  20:00

Nigeria-Islandia viernes 22 de junio  17:00

Nigeria-Argentina martes 26 de junio  20:00

Croacia-Islandia martes 26 de junio  20:00

ARGENTINA

Que sí que fue un amistoso. Que no estaba Messi, también. Pero el 6-1 que les endosó España en el último instante premundial deja la ilusión de cualquiera en los huesos. Demasiadas carencias defensivas, sobrecarga de pocos recursos en ataque. Un horror. Y llueve sobre mojado porque para llegar al Mundial la albiceleste las pasó canutas. No solo por resultados adversos sino por la forma de llegar a ellos. Para enterrar cualquier opción. Pero ya se sabe, los dioses viven más allá de la muerte. Y si Argentina parece un ejército de zombies, en un mes a base de disciplina, ímpetu y locura inyectadas desde el banquillo por Jorge Sampaoli, puede transformase en deidades eternas. Como pasó en 1986. Otro tópico en las conversaciones. ¿Pasará el entrenador sevillista de defensa de 4 a una de 3 como muchas veces jugó con Chile? Es una posibilidad para tapar tantos boquetes como parece en ocasiones tener. Otamendi, Garay y Fazio puede ser un tridente defensivo de garantías, reforzado con Mascherano por delante. Así quizá llueva menos. Y, ante la probable ausencia por lesión de Lucas Biglia, un habitual, se coloca a Kranevitter. Objetivo consistencia. ¿Fantasía? Poca, poquísima. La que pueda aportar Banega, que no es cualquier cosa. Y delante, jugadores de otra pasta, el "fideo" Di María, el "cementerio de canelones" Higuaín... jeje. Bromas y Messi aparte, la delantera es de lujo: los nombrados más Agüero, Dybala o la promesa Lautaro Martínez. Lo que nadie puede negar es que en los últimos años sus resultados en grandes competiciones son notables (subcampeones del mundo vigentes y sendas platas en las Copa América de 2015 y 2016), pero siempre a un paso de la gloria. La que buscarán en Rusia. Tienen a dios de su parte. Miren como resolvió las dudas en el último partido de la fase clasificatoria:


ISLANDIA

"Canta la rana debajo del agua, sueña con ser de una especie avanzada. De una inteligencia superior, sueña con una revolución". Robe Iniesta dejando su sello en cada esquina de sus canciones. Experiencias de un batracio se llama esta. La rana ansiando su propia revolución. Islandia lo consiguió en 2016. Un ejército de vikingos al son de unas palmas mágicas. La charca quedó lejos. Equilibrio, modestia e ilusión. Ni beso de príncipe ni gilipolleces de esas. Quienes creyeran que actuarían de bufón se encontraron con revolucionarios que casi toman la Bastilla. Mágico junio de aquel año olímpico. Empate con Pòrtugal, tablas con Hungría y victoria frente a Austria. Y en octavos la ejemplificación de lo añejo, de la monarquía, los inventores del fútbol, sucumben. Inglaterra doblegada por los salvajes. Luego Francia dijo hasta aquí, pero ¿quién no se enganchó a aquellos héroes? Hubo hasta quien se emocionó, como el que escribe. ¿Alguien descarta que dé la campanada en el primer partido contra Argentina? El país menos poblado que se ha clasificado para un Mundial (323000 humanos), ejemplar en tantas cosas, se muestra al mundo entero. Firme, rocoso, dejó atrás en su grupo clasificatorio a Croacia, Ucrania y Turquía entre otros. Mucho más que palmas acompasadas. Mucho más que el carisma de las barbas de un siempre inagotable Anor Gunnarsson. O la anárquica melena al viento de Birkir Bjarnason, indetectable para las defensas. Si se busca rigor defensivo, eje de cemento formado por Ragnar Sigurdsson y Kari Arnason. Si se buscan huecos, observen como los encuentra Gylfi Sigurdsson. Nombres que entraron en la leyenda de la Euro y que buscan repetir sobresaltos en la gran cita. Que nadie se sorprenda si los ven en octavos. Y luego podremos disfrutar todos de momentos como este:


NIGERIA

Es un paisaje clásico de nuestra era futbolística ver a las "Águilas verdes" volar por los campos mundialistas. Solo en una ocasión desde 1994 (en 2006) han estado ausentes. Generaciones inolvidables se han asentado en nuestros recuerdos (las de Oliseh, Okocha, Amokachi, Amunike, Kanu, Finidi, West, Enyeama, Uche o los tristemente fallecidos Yekini y Wilfred). Quizá sea el país africano con más referentes en nuestra memoria. Y aquí se presentan de nuevo. A dar pelea como siempre. Difícil doblegarlos por tradición guerrera. Sus líderes más cercanos y reconocibles, John Obi-Mikel y Obafemi Martins, ya han dado un paso atrás en su carrera en la élite. Juegan en China. Peseteros. El primero sigue ocupando el medio del campo con fuerza para robar y crear. El segundo no duden que aparecerá en algún momento del Mundial para asustar. El peso en ataque lo lleva ahora Ahmed Musa, del Leicester, que ya con 21 años se atrevió a marcarle dos goles a Argentina en Brasil 2014. Ojo porque se enfrenta a tres defensas a priori lentas y Musa es una bala. Como Victor Moses (Chelsea), que arranca desde más atrás. Flechas verdes. Águilas que surcan el cesped. La revelación puede ser Kelechi Ihenacho. Líder de la selección campeona del mundo sub-17 en 2013, busca ser el Amokachi del siglo XXI. La tradición de buenos porteros del país más poblado de África estará representada por Ikechuwku Ezenwa. La defensa, experimentada y curtida en anteriores mundiales, tendrá que lidiar con Messi, Agüero o Mandzukic. Mucho trabajo para Echielijé, Omeruo u Oboabona. Puede ser este su punto más débil. En tres ocaiones se han plantado en octavos de final. Es la selección africana que más lo ha conseguido. Alguien dijo que a partir de 2000 el fútbol lo dominaría África. Las revoluciones, como dicen los que saben, ahora se prolongan durante 60 o 70 años. La africana ya ha empezado. ¿En qué punto está? En Rusía habrá un nuevo balance. Mientras, recordemos a la selección de 1994. ¿Quien no se emociona viendo a Yekini expresando toda su alegría atrapando la red tras marcarle a Bulgaria?


 CROACIA

Cuando la antigua Yugoslavia (que viejos que somos, ese país casi ningún joven lo conoce ya), Croacia se quedó para sí la fantasía. Hablando de fútbol claro. Boban, Asanovic, Prosinecki, Suker... Arte. Ya consolidado el troceo del antiguo país, ya las heridas intentando cicatrizarse, apareció un genio rubio de baja estatura que concentraba gran parte de la magia que parecen tener los genes en este país a orillas del Adriático. Recuerden, Drazen Petrovic y Tony Kukoc eran croatas. Ivano Balic, mago del balonmano, también. Destinados a sorprender. Luka Modric, poesía de los Balcanes, liderará de nuevo un equipo que siempre gusta, pero se queda lejos de los puestos nobles. Solo en su recordado 1998, terceros del orbe terrestre, pasaron de la fase de grupos. Sus otras tres participaciones (2002, 2006 y 2014) se saldaron con caídas a primeras de cambio. Y no ha sido fácil llegar hasta Rusia. Un grupo igualado en el que precisamente Islandia se hizo con la plaza hizo que tuvieran que pasar por la repesca. Grecia no fue rival para los pupilos de Zlatko Dalic. Se trata de un equipo compensado con la creatividad por bandera. Un medio campo formado por el mencionado Modric, más Rakitic, Kovacic y Perisic es temible. Sin descartar al interista Marcelo Brozovic. España sabe lo que es ese mediocampo funcionando a tope. ¿Recuerdan la Euro 2016? Como aquel día teniendo a Kalinic en la delantera el esfuerzo no se discute. Añádanle a Mandzukic, un delantero luchador como pocos, hábil en la búsqueda del remate final. Subasic en la portería no desentona. Vida y Lovren en el centro de la zaga está por ver. Pero es un equipo muy ordenado que encaja escasos goles. Un valor tremendo cuando todo se juega en detalles. Su debut ante Nigeria será esclarecedor. Deseando espero a este Mundial que tanto quiero. Mirad como nos la gastaron hace dos años: