GRUPO G: AMENAZA DE BOMBAS
Solapados. Lejos del primer pensamiento, de la mirada rápida a las casas de apuestas. Pero preparados. Los que realmente saben de esto llevan tiempo diciendo: Que buen Mundial va a hacer Bélgica. Una bomba que posiblemente detonará cuando no se esperan más que sus habituales fuegos de artificios de las últimas citas. ¿Esta vez sí? El paso de los partidos lo dirá, pero huele a depredador emboscado, a rabioso felino de apariencia frágil. Una explosión latente. Desconfianza en Inglaterra tienen hasta en su propio país. No es nuevo. Casi una tradición que la fiabilidad de los llamados inventores del fútbol se ponga en entredicho y que el mal augurio se confirme. Pero algo flota en el ambiente que dice que esta vez no. Que el grupo, el posible cruce y la prometedora juventud de su plantilla les van a llevar lejos. O muy lejos. Que nadie les descarte para llegar al podio final. Un reventón de mina esperando su enemigo. Explosivo fue el pase de Panamá a su primer gran evento mundial. Sobre todo por la víctima que dejó en la cuneta futbolística: EEUU. Así se ahorra el Mundial el revuelo y las idioteces que hubiera provocado la presencia del país de Trump. USA perdió inesperadamente en la última jornada ante Trinidad y un gol en el minuto 88 de los panameños en su partido les dio el pasaporte. Bombazo. El regreso de Túnez tras dos ediciones fuera ha sido más calmado. Regresa un equipo que nunca ha despuntado cuando de medirse al resto del mundo se ha tratado. Pero que nadie los tome a broma. Nunca se sabe donde espera el próximo boom. Calendario:
Bélgica-Panamá lunes 18 de junio 17:00
Inglaterra-Túnez lunes 18 de junio 20:00
Bélgica-Túnez sábado 23 de junio 14:00
Inglaterra-Panamá domingo 24 de junio 14:00
Inglaterra-Bélgica jueves 28 de junio 20:00
Panamá-Túnez jueves 28 de junio 20:00
BÉLGICA
Biohazard. Contracción inglesa de Biological Hazard, peligro biológico. Consiste en la presencia de un organismo o sustancia derivada de él que constituye un peligro para la salud. Un virus, una bacteria, un arma biológica. Una presencia que por sí misma puede provocar caos y destrucción. Bélgica tiene un auténtico Hazard, de nombre Eden. Como su casi homónima advertencia en inglés, casi imposible de prevenir y difícil de combatir. Su escaso 1,70 de estatura no le convierte en dominable. Su potente tren inferior se une a su inteligencia aplicada al fútbol y le transforma en un ente indescifrable en el verde. Busquen en su memoria jugadores que por sí solos sean capaces de meterse un partido en el bolsillo. Obviamente Messi. ¿Y después? Hazard es uno de ellos. Si combina inspiración, motivación y forma destruye a cualquier rival. Un prodigio. Con un aval así está permitido soñar con lo que sea. Pero los belgas no son solo El Duque. Kevin De Bruyne es una especie de monstruo de Frankenstein futbolero. Resulta un centrocampista en el que se han juntado todas las facultades posibles como por obra de un doctor de ficción empeñado en ello. Calidad, fuerza, disparo, kilómetros. Pocos medios hay en el mundo comparables a él. Dos auténticos "cracks" que pueden llevar a Bélgica donde nunca ha estado. Pero sus virtudes no acaban ahí.
La portería no siembra dudas sino más bien pesadillas en sus rivales. Thibaut Courtois es un gigante de pies firmes. Su esquema defensivo empieza por un pulpo en el centro, Mousa Dembelé, de esos jugadores de color que tanto atraen a alguno de este grupo de lectores, y cuatro supuestos centrales atrás. A saber: Alderweireld, Vertonghen, Kompany y Vermaelen. Con la variante de quitar a alguno y poner una daga en la banda derecha: Meunier. La anterior etapa bajo los mandos de Wilmots se caracterizó por la firmeza defensiva, dejando a un lado quizá otros aspectos de la personalidad de un equipo que también se deben explotar. La llegada en agosto de 2016 de Roberto Martínez ha inyectado ilusión e inventiva. Solo ha perdido un encuentro, su debut contra España. Desde entonces cascada de triunfos y de goles (43 en 10 partidos de la fase de clasificación). Once de ellos de un delantero capaz de tumbar montañas, Romero Lukaku. Una fuerza de la naturaleza que deja en vergüenza a cualquier defensa débil. Y no es el único que aporta sobredosis de gol. Dries Mertens fue capaz de marcar 28 la temporada pasada en el Calcio. Veloz y envenenado. ¿Alguien sigue dudando de la capacidad de Bélgica de dinamitar el torneo? Miren esto que fue una gozada.
PANAMÁ
Resulta paradójico que el país sede de los papeles económicos más famosos de los últimos tiempos sea a su vez el más modesto futbolísticamente hablando de todo el Mundial. Un estado pequeño, siempre en boca de todos por diversas razones. Lejos del anonimato desde hace más de 100 años cuando se decidió que por ahí se unirián las dos gigantescas masas de agua de la Tierra. Pero en fútbol poco. Los recuerdos de Rommel Fernández y Dely Valdés y sanseacabó. Novatos en citas máximas, tienen como misión gestar su particular revolución. Ya se comieron a un mastodonte. Como se explicó líneas más arriba la última jornada de la fase de la CONCACAF deparó un sorpresón de aúpa. EEUU fuera y los panameños a volverse locos de alegría. Eternamente agradecidos a Trinidad y Tobago.
Al frente un técnico experto en llevar a los modestos a las portadas. Hernán Darío Gómez, el "Bolillo", ya fue el artífice de que Ecuador debutara en un Mundial en 2002 y de que Colombia estuviera en Francia´98. Un motivador. Un libertador de americanos. Guiados por su batuta experta, jugadores dispersados por clubes de prácticamente todo el continente, desde Chile hasta USA pasando por Guatemala, Honduras o México. Jugando en Europa solo está en el once titular su veterano portero (36 años) Jaime Penedo, elegido mejor portero en dos ediciones de la Copa de Oro, equivalente a la Eurocopa de Centro y Norteamérica. Es un aval. Un premio a una larga trayectoria este Mundial. La defensa tiene como emblema al héroe nacional. Román Torres de un cabezazo salido de sus pelos a lo afro materializó el milagro que nunca olvidarán en este rincón centroamericano. Y curiosamente es uno de los máximos goleadores del conjunto. Hasta 11 miembros del equipo han marcado en el Hexagonal final alguno de los 15 tantos totales. Peligro coral. La delantera es pura veteranía, Luis Tejada (36) y Blas Pérez (37) saborearán lo que es acaparar los focos en las rectas finales de sus carreras. Se las verán con duros rivales. Pueden ser perita en dulce. Pero ya se sabe, de Panamá a veces llegan noticias agrias para los poderosos. Venga, un vídeo con tanta emoción que cautiva.
INGLATERRA
Correeeee que no pienso dejar que me amodorreeee la desilusión. Vuelvo a tomar prestado para introducir el análisis de una selección una de esas joyas que nos ha ido dejando Robe Iniesta en su densa y brillante poesía. Corre. Velocidad. Es lo primero que se viene a la cabeza cuando en la convocatoria se ven a Sterling, Rashford, Walker, Rose o Lingard. Engendrados para el sprint. Reubicados para el fútbol. Desilusión. Toca sepultarla. Son muchos años ya de palos para los aficionados ingleses. El más violento fue quedarse fuera en 1994. Pero desde entonces alegrías pocas. Selecciones notables, expectativas altas, siempre sesgadas antes de lo deseable.
Pero esta selección de Southgate tiene algo. Ha sido la única que ha puesto en aprietos a la España de Lopetegui, rebosa juventud (media de 26 años, debe ser de las más bajas en Rusia) y tiene jugadores de un talento indiscutible. Un medio de campo con Dele Alli ya pone alerta a cualquiera. Protegido por Henderson y Dier tiene las espaldas bien cubiertas, aunque la creación no sea su punto fuerte. Por ahí flaquea el proyecto. Al igual que, en principio, en la portería. Ya es casi tradición que los porteros de los inventores del fútbol fallen en momentos claves. Desde Peter Shilton quizás no haya un guardameta con galones. Pifias y descontrol. Y no deja de ser una cuestión que debe resolverse. A Rusia llegarán con tres metas cuya suma de sus internacionalidades es 9 y que pertenecen a equipos de perfil bajo como el Stoke City, el Everton y el Burnley. El titular apunta que será Jack Butland. Gran responsabilidad para sus guantes. El eje de la defensa posiblemente lo compondrán Cahill y Stones, mientras que en los laterales buscarán el peligro y proteger la madriguera los citados Walker y Rose, aunque el primero puede ver peligrar su puesto por la huracanada aparición esta temporada de Alexander-Arnold. Aire fresco para que salga lo malo y entre lo bueno. Una de las claves para que Inglaterra aspire a deshacerse de sus desencantos está en el estado de forma con el que llegue Harry Kane, de los mejores delanteros del mundo cuando está al 100%. Un Kane a tope con Welbeck en la reserva por si se necesitan sus proyectiles aterroriza. Desde England nos llega un halo de pesimismo que quizá quite la presión que tantas veces estorbó. ¿Será este el Mundial de las sonrisa en la cara de los rojizos anglosajones? Si es así que se preparen los barriles de cerveza. Quedarán escuálidos. Hasta ahora seguirán viviendo de presumir que este show lo inventaron ellos y de una copa del mundo que obtuvieron gracias a la no existencia del VAR. Vean. El gol no gol más famoso de la historia.
Pero esta selección de Southgate tiene algo. Ha sido la única que ha puesto en aprietos a la España de Lopetegui, rebosa juventud (media de 26 años, debe ser de las más bajas en Rusia) y tiene jugadores de un talento indiscutible. Un medio de campo con Dele Alli ya pone alerta a cualquiera. Protegido por Henderson y Dier tiene las espaldas bien cubiertas, aunque la creación no sea su punto fuerte. Por ahí flaquea el proyecto. Al igual que, en principio, en la portería. Ya es casi tradición que los porteros de los inventores del fútbol fallen en momentos claves. Desde Peter Shilton quizás no haya un guardameta con galones. Pifias y descontrol. Y no deja de ser una cuestión que debe resolverse. A Rusia llegarán con tres metas cuya suma de sus internacionalidades es 9 y que pertenecen a equipos de perfil bajo como el Stoke City, el Everton y el Burnley. El titular apunta que será Jack Butland. Gran responsabilidad para sus guantes. El eje de la defensa posiblemente lo compondrán Cahill y Stones, mientras que en los laterales buscarán el peligro y proteger la madriguera los citados Walker y Rose, aunque el primero puede ver peligrar su puesto por la huracanada aparición esta temporada de Alexander-Arnold. Aire fresco para que salga lo malo y entre lo bueno. Una de las claves para que Inglaterra aspire a deshacerse de sus desencantos está en el estado de forma con el que llegue Harry Kane, de los mejores delanteros del mundo cuando está al 100%. Un Kane a tope con Welbeck en la reserva por si se necesitan sus proyectiles aterroriza. Desde England nos llega un halo de pesimismo que quizá quite la presión que tantas veces estorbó. ¿Será este el Mundial de las sonrisa en la cara de los rojizos anglosajones? Si es así que se preparen los barriles de cerveza. Quedarán escuálidos. Hasta ahora seguirán viviendo de presumir que este show lo inventaron ellos y de una copa del mundo que obtuvieron gracias a la no existencia del VAR. Vean. El gol no gol más famoso de la historia.
TÚNEZ
Lejos está Túnez hoy día de asemejarse a la Imperial Cartago que en tiempos pasados se asentó en aquella esquina del continente. Pero mejora. Su democracia incipiente es un soplo de aire fresco en un entorno siempre enrarecido. Futbolísticamente tampoco es un grande. Pero progresa. Tras una etapa notable en la que encadenó tres presencias en Mundiales entre el siglo pasado y el actual ha vuelto a reverdecer laureles. En su época dorada llegó a ser campeón continental. Ahora busca la misma senda de entonces, la de la regularidad y las alegrías. Pero para Rusia arrastra un problema. La lesión de su mejor jugador, el delantero Youssef Msakni, les priva de su principal arma ofensiva. Tendrán que tomar su relevo nombres menos notables como Sliti o Khenissi. Es un equipo con poca experiencia en grandes ligas, en su mayoría los jugadores pertenecen a campeonatos como el egipcio, el saudí, el catarí y obviamente el tunecino. Pero las águilas vuelan siempre alto, tienden a la sorpresa y sigilosas hacen presas. Y estas son las de Cartago. Si Mathlouli es un portero de la calidad de su antecesor mundialista El Ouaer, si el defensa Meriah cumple lo que promete, si el medio Ben Amor dirige con soltura desde el centro y su estrella a falta de Msakni, el zurdo Khazri, deja su sello pondrá las cosas del revés a los favoritos del grupo. Ya puso en apuros a la pérfida albión en su debut en 1998. Buena imagen dejaron en tierras francesas. Veinte años no es nada. Los antiguos cartagineses quieren guerra. Ya disfrutaron del placer de verse arriba en 2004, ante su gente. Campeones de África. Subidón.
