GRUPO D: UN MONSTRUO VIENE A VERME
Por manido se puede tener el comentario de aquello de: "A mis nietos les podré contar que vi jugar a Messi". Se puede producir cualquier día, a cualquier hora, en cualquier rincón del mundo. Unas palabras que brotan en el bar, en el trabajo, en reunión familiar. Repetidas, sobadas. En ellas subyacen dos cosas: la seguridad de estar presenciando la Historia y la construcción de un recuerdo al que viajar en un futuro y encontrar calor. Messi será atemporal. Digno de camisetas con su rostro dentro de 20, 30 o 60 años. Un icono. Un dios. Un monstruo al que temer y admirar por partes iguales. Pero la frase es incompleta en su significado real. Nosotros no vimos jugar a Messi. A nosotros se nos multiplicó la vida conviviendo en el tiempo con Messi. Se nos desbordó la capacidad de asombro, de disfrute, incluso a algunos, de ser feliz. No quisimos ni ser Messi, deseamos que él fuera siempre él en un cesped. Perpetuarnos en la boca abierta. La vida, que puede ser maravillosa. Pero precisamente todo esto no es lo que estarán pensando los seleccionadores de Islandia, Croacia y Nigeria. Dar con la tecla exacta para abortar las desmesuradas cualidades de D10S es muy complicado. Más si se le supone ultramotivado para conseguir un título que tanto ansía. Pero frenar a Argentina en su conjunto es tarea menos complicada. Al alcance de muchos parece. Los argentinos, pese a poseer la mejor arma posible, no las pueden tener todas consigo. Islandia fue un bloque de hielo firme que nos derritió a todos en la Eurocopa de Francia. Nigeria es un viejo conocido de la albiceleste (rival con esta en cinco fases de grupo de Mundial.... en solo seis participaciones de los africanos), siempre guerreros y correosos. Croacia, talento en su justo punto de madurez. Nadie lo tendrá fácil. Un grupo igualado.... si D10S quiere. Calendario:
Argentina-Islandia sábado 16 de junio 15:00
Croacia-Nigeria sábado 16 de junio 21:00
Argentina-Croacia jueves 21 de junio 20:00
Nigeria-Islandia viernes 22 de junio 17:00
Nigeria-Argentina martes 26 de junio 20:00
Croacia-Islandia martes 26 de junio 20:00
ARGENTINA
Que sí que fue un amistoso. Que no estaba Messi, también. Pero el 6-1 que les endosó España en el último instante premundial deja la ilusión de cualquiera en los huesos. Demasiadas carencias defensivas, sobrecarga de pocos recursos en ataque. Un horror. Y llueve sobre mojado porque para llegar al Mundial la albiceleste las pasó canutas. No solo por resultados adversos sino por la forma de llegar a ellos. Para enterrar cualquier opción. Pero ya se sabe, los dioses viven más allá de la muerte. Y si Argentina parece un ejército de zombies, en un mes a base de disciplina, ímpetu y locura inyectadas desde el banquillo por Jorge Sampaoli, puede transformase en deidades eternas. Como pasó en 1986. Otro tópico en las conversaciones. ¿Pasará el entrenador sevillista de defensa de 4 a una de 3 como muchas veces jugó con Chile? Es una posibilidad para tapar tantos boquetes como parece en ocasiones tener. Otamendi, Garay y Fazio puede ser un tridente defensivo de garantías, reforzado con Mascherano por delante. Así quizá llueva menos. Y, ante la probable ausencia por lesión de Lucas Biglia, un habitual, se coloca a Kranevitter. Objetivo consistencia. ¿Fantasía? Poca, poquísima. La que pueda aportar Banega, que no es cualquier cosa. Y delante, jugadores de otra pasta, el "fideo" Di María, el "cementerio de canelones" Higuaín... jeje. Bromas y Messi aparte, la delantera es de lujo: los nombrados más Agüero, Dybala o la promesa Lautaro Martínez. Lo que nadie puede negar es que en los últimos años sus resultados en grandes competiciones son notables (subcampeones del mundo vigentes y sendas platas en las Copa América de 2015 y 2016), pero siempre a un paso de la gloria. La que buscarán en Rusia. Tienen a dios de su parte. Miren como resolvió las dudas en el último partido de la fase clasificatoria:
ISLANDIA
"Canta la rana debajo del agua, sueña con ser de una especie avanzada. De una inteligencia superior, sueña con una revolución". Robe Iniesta dejando su sello en cada esquina de sus canciones. Experiencias de un batracio se llama esta. La rana ansiando su propia revolución. Islandia lo consiguió en 2016. Un ejército de vikingos al son de unas palmas mágicas. La charca quedó lejos. Equilibrio, modestia e ilusión. Ni beso de príncipe ni gilipolleces de esas. Quienes creyeran que actuarían de bufón se encontraron con revolucionarios que casi toman la Bastilla. Mágico junio de aquel año olímpico. Empate con Pòrtugal, tablas con Hungría y victoria frente a Austria. Y en octavos la ejemplificación de lo añejo, de la monarquía, los inventores del fútbol, sucumben. Inglaterra doblegada por los salvajes. Luego Francia dijo hasta aquí, pero ¿quién no se enganchó a aquellos héroes? Hubo hasta quien se emocionó, como el que escribe. ¿Alguien descarta que dé la campanada en el primer partido contra Argentina? El país menos poblado que se ha clasificado para un Mundial (323000 humanos), ejemplar en tantas cosas, se muestra al mundo entero. Firme, rocoso, dejó atrás en su grupo clasificatorio a Croacia, Ucrania y Turquía entre otros. Mucho más que palmas acompasadas. Mucho más que el carisma de las barbas de un siempre inagotable Anor Gunnarsson. O la anárquica melena al viento de Birkir Bjarnason, indetectable para las defensas. Si se busca rigor defensivo, eje de cemento formado por Ragnar Sigurdsson y Kari Arnason. Si se buscan huecos, observen como los encuentra Gylfi Sigurdsson. Nombres que entraron en la leyenda de la Euro y que buscan repetir sobresaltos en la gran cita. Que nadie se sorprenda si los ven en octavos. Y luego podremos disfrutar todos de momentos como este:
NIGERIA
Es un paisaje clásico de nuestra era futbolística ver a las "Águilas verdes" volar por los campos mundialistas. Solo en una ocasión desde 1994 (en 2006) han estado ausentes. Generaciones inolvidables se han asentado en nuestros recuerdos (las de Oliseh, Okocha, Amokachi, Amunike, Kanu, Finidi, West, Enyeama, Uche o los tristemente fallecidos Yekini y Wilfred). Quizá sea el país africano con más referentes en nuestra memoria. Y aquí se presentan de nuevo. A dar pelea como siempre. Difícil doblegarlos por tradición guerrera. Sus líderes más cercanos y reconocibles, John Obi-Mikel y Obafemi Martins, ya han dado un paso atrás en su carrera en la élite. Juegan en China. Peseteros. El primero sigue ocupando el medio del campo con fuerza para robar y crear. El segundo no duden que aparecerá en algún momento del Mundial para asustar. El peso en ataque lo lleva ahora Ahmed Musa, del Leicester, que ya con 21 años se atrevió a marcarle dos goles a Argentina en Brasil 2014. Ojo porque se enfrenta a tres defensas a priori lentas y Musa es una bala. Como Victor Moses (Chelsea), que arranca desde más atrás. Flechas verdes. Águilas que surcan el cesped. La revelación puede ser Kelechi Ihenacho. Líder de la selección campeona del mundo sub-17 en 2013, busca ser el Amokachi del siglo XXI. La tradición de buenos porteros del país más poblado de África estará representada por Ikechuwku Ezenwa. La defensa, experimentada y curtida en anteriores mundiales, tendrá que lidiar con Messi, Agüero o Mandzukic. Mucho trabajo para Echielijé, Omeruo u Oboabona. Puede ser este su punto más débil. En tres ocaiones se han plantado en octavos de final. Es la selección africana que más lo ha conseguido. Alguien dijo que a partir de 2000 el fútbol lo dominaría África. Las revoluciones, como dicen los que saben, ahora se prolongan durante 60 o 70 años. La africana ya ha empezado. ¿En qué punto está? En Rusía habrá un nuevo balance. Mientras, recordemos a la selección de 1994. ¿Quien no se emociona viendo a Yekini expresando toda su alegría atrapando la red tras marcarle a Bulgaria?
CROACIA
Cuando la antigua Yugoslavia (que viejos que somos, ese país casi ningún joven lo conoce ya), Croacia se quedó para sí la fantasía. Hablando de fútbol claro. Boban, Asanovic, Prosinecki, Suker... Arte. Ya consolidado el troceo del antiguo país, ya las heridas intentando cicatrizarse, apareció un genio rubio de baja estatura que concentraba gran parte de la magia que parecen tener los genes en este país a orillas del Adriático. Recuerden, Drazen Petrovic y Tony Kukoc eran croatas. Ivano Balic, mago del balonmano, también. Destinados a sorprender. Luka Modric, poesía de los Balcanes, liderará de nuevo un equipo que siempre gusta, pero se queda lejos de los puestos nobles. Solo en su recordado 1998, terceros del orbe terrestre, pasaron de la fase de grupos. Sus otras tres participaciones (2002, 2006 y 2014) se saldaron con caídas a primeras de cambio. Y no ha sido fácil llegar hasta Rusia. Un grupo igualado en el que precisamente Islandia se hizo con la plaza hizo que tuvieran que pasar por la repesca. Grecia no fue rival para los pupilos de Zlatko Dalic. Se trata de un equipo compensado con la creatividad por bandera. Un medio campo formado por el mencionado Modric, más Rakitic, Kovacic y Perisic es temible. Sin descartar al interista Marcelo Brozovic. España sabe lo que es ese mediocampo funcionando a tope. ¿Recuerdan la Euro 2016? Como aquel día teniendo a Kalinic en la delantera el esfuerzo no se discute. Añádanle a Mandzukic, un delantero luchador como pocos, hábil en la búsqueda del remate final. Subasic en la portería no desentona. Vida y Lovren en el centro de la zaga está por ver. Pero es un equipo muy ordenado que encaja escasos goles. Un valor tremendo cuando todo se juega en detalles. Su debut ante Nigeria será esclarecedor. Deseando espero a este Mundial que tanto quiero. Mirad como nos la gastaron hace dos años:
ARGENTINA
Que sí que fue un amistoso. Que no estaba Messi, también. Pero el 6-1 que les endosó España en el último instante premundial deja la ilusión de cualquiera en los huesos. Demasiadas carencias defensivas, sobrecarga de pocos recursos en ataque. Un horror. Y llueve sobre mojado porque para llegar al Mundial la albiceleste las pasó canutas. No solo por resultados adversos sino por la forma de llegar a ellos. Para enterrar cualquier opción. Pero ya se sabe, los dioses viven más allá de la muerte. Y si Argentina parece un ejército de zombies, en un mes a base de disciplina, ímpetu y locura inyectadas desde el banquillo por Jorge Sampaoli, puede transformase en deidades eternas. Como pasó en 1986. Otro tópico en las conversaciones. ¿Pasará el entrenador sevillista de defensa de 4 a una de 3 como muchas veces jugó con Chile? Es una posibilidad para tapar tantos boquetes como parece en ocasiones tener. Otamendi, Garay y Fazio puede ser un tridente defensivo de garantías, reforzado con Mascherano por delante. Así quizá llueva menos. Y, ante la probable ausencia por lesión de Lucas Biglia, un habitual, se coloca a Kranevitter. Objetivo consistencia. ¿Fantasía? Poca, poquísima. La que pueda aportar Banega, que no es cualquier cosa. Y delante, jugadores de otra pasta, el "fideo" Di María, el "cementerio de canelones" Higuaín... jeje. Bromas y Messi aparte, la delantera es de lujo: los nombrados más Agüero, Dybala o la promesa Lautaro Martínez. Lo que nadie puede negar es que en los últimos años sus resultados en grandes competiciones son notables (subcampeones del mundo vigentes y sendas platas en las Copa América de 2015 y 2016), pero siempre a un paso de la gloria. La que buscarán en Rusia. Tienen a dios de su parte. Miren como resolvió las dudas en el último partido de la fase clasificatoria:
ISLANDIA
"Canta la rana debajo del agua, sueña con ser de una especie avanzada. De una inteligencia superior, sueña con una revolución". Robe Iniesta dejando su sello en cada esquina de sus canciones. Experiencias de un batracio se llama esta. La rana ansiando su propia revolución. Islandia lo consiguió en 2016. Un ejército de vikingos al son de unas palmas mágicas. La charca quedó lejos. Equilibrio, modestia e ilusión. Ni beso de príncipe ni gilipolleces de esas. Quienes creyeran que actuarían de bufón se encontraron con revolucionarios que casi toman la Bastilla. Mágico junio de aquel año olímpico. Empate con Pòrtugal, tablas con Hungría y victoria frente a Austria. Y en octavos la ejemplificación de lo añejo, de la monarquía, los inventores del fútbol, sucumben. Inglaterra doblegada por los salvajes. Luego Francia dijo hasta aquí, pero ¿quién no se enganchó a aquellos héroes? Hubo hasta quien se emocionó, como el que escribe. ¿Alguien descarta que dé la campanada en el primer partido contra Argentina? El país menos poblado que se ha clasificado para un Mundial (323000 humanos), ejemplar en tantas cosas, se muestra al mundo entero. Firme, rocoso, dejó atrás en su grupo clasificatorio a Croacia, Ucrania y Turquía entre otros. Mucho más que palmas acompasadas. Mucho más que el carisma de las barbas de un siempre inagotable Anor Gunnarsson. O la anárquica melena al viento de Birkir Bjarnason, indetectable para las defensas. Si se busca rigor defensivo, eje de cemento formado por Ragnar Sigurdsson y Kari Arnason. Si se buscan huecos, observen como los encuentra Gylfi Sigurdsson. Nombres que entraron en la leyenda de la Euro y que buscan repetir sobresaltos en la gran cita. Que nadie se sorprenda si los ven en octavos. Y luego podremos disfrutar todos de momentos como este:
NIGERIA
Es un paisaje clásico de nuestra era futbolística ver a las "Águilas verdes" volar por los campos mundialistas. Solo en una ocasión desde 1994 (en 2006) han estado ausentes. Generaciones inolvidables se han asentado en nuestros recuerdos (las de Oliseh, Okocha, Amokachi, Amunike, Kanu, Finidi, West, Enyeama, Uche o los tristemente fallecidos Yekini y Wilfred). Quizá sea el país africano con más referentes en nuestra memoria. Y aquí se presentan de nuevo. A dar pelea como siempre. Difícil doblegarlos por tradición guerrera. Sus líderes más cercanos y reconocibles, John Obi-Mikel y Obafemi Martins, ya han dado un paso atrás en su carrera en la élite. Juegan en China. Peseteros. El primero sigue ocupando el medio del campo con fuerza para robar y crear. El segundo no duden que aparecerá en algún momento del Mundial para asustar. El peso en ataque lo lleva ahora Ahmed Musa, del Leicester, que ya con 21 años se atrevió a marcarle dos goles a Argentina en Brasil 2014. Ojo porque se enfrenta a tres defensas a priori lentas y Musa es una bala. Como Victor Moses (Chelsea), que arranca desde más atrás. Flechas verdes. Águilas que surcan el cesped. La revelación puede ser Kelechi Ihenacho. Líder de la selección campeona del mundo sub-17 en 2013, busca ser el Amokachi del siglo XXI. La tradición de buenos porteros del país más poblado de África estará representada por Ikechuwku Ezenwa. La defensa, experimentada y curtida en anteriores mundiales, tendrá que lidiar con Messi, Agüero o Mandzukic. Mucho trabajo para Echielijé, Omeruo u Oboabona. Puede ser este su punto más débil. En tres ocaiones se han plantado en octavos de final. Es la selección africana que más lo ha conseguido. Alguien dijo que a partir de 2000 el fútbol lo dominaría África. Las revoluciones, como dicen los que saben, ahora se prolongan durante 60 o 70 años. La africana ya ha empezado. ¿En qué punto está? En Rusía habrá un nuevo balance. Mientras, recordemos a la selección de 1994. ¿Quien no se emociona viendo a Yekini expresando toda su alegría atrapando la red tras marcarle a Bulgaria?
CROACIA
Cuando la antigua Yugoslavia (que viejos que somos, ese país casi ningún joven lo conoce ya), Croacia se quedó para sí la fantasía. Hablando de fútbol claro. Boban, Asanovic, Prosinecki, Suker... Arte. Ya consolidado el troceo del antiguo país, ya las heridas intentando cicatrizarse, apareció un genio rubio de baja estatura que concentraba gran parte de la magia que parecen tener los genes en este país a orillas del Adriático. Recuerden, Drazen Petrovic y Tony Kukoc eran croatas. Ivano Balic, mago del balonmano, también. Destinados a sorprender. Luka Modric, poesía de los Balcanes, liderará de nuevo un equipo que siempre gusta, pero se queda lejos de los puestos nobles. Solo en su recordado 1998, terceros del orbe terrestre, pasaron de la fase de grupos. Sus otras tres participaciones (2002, 2006 y 2014) se saldaron con caídas a primeras de cambio. Y no ha sido fácil llegar hasta Rusia. Un grupo igualado en el que precisamente Islandia se hizo con la plaza hizo que tuvieran que pasar por la repesca. Grecia no fue rival para los pupilos de Zlatko Dalic. Se trata de un equipo compensado con la creatividad por bandera. Un medio campo formado por el mencionado Modric, más Rakitic, Kovacic y Perisic es temible. Sin descartar al interista Marcelo Brozovic. España sabe lo que es ese mediocampo funcionando a tope. ¿Recuerdan la Euro 2016? Como aquel día teniendo a Kalinic en la delantera el esfuerzo no se discute. Añádanle a Mandzukic, un delantero luchador como pocos, hábil en la búsqueda del remate final. Subasic en la portería no desentona. Vida y Lovren en el centro de la zaga está por ver. Pero es un equipo muy ordenado que encaja escasos goles. Un valor tremendo cuando todo se juega en detalles. Su debut ante Nigeria será esclarecedor. Deseando espero a este Mundial que tanto quiero. Mirad como nos la gastaron hace dos años:

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